martes, 10 de mayo de 2016

¿Sirven los suplementos vitamínicos?

Vitaminas, minerales y riesgo de cáncer

Los multivitamínicos son uno de los suplementos alimentarios más vendidos, con una industria que mueve miles de millones de dólares cada año. Esta instalada una idea generalizada que mejoran y fortalecen la salud, aún si uno goza de buen estado físico. También predomina la creencia que consumir más de la cuenta es inofensivo. Sin embargo, estudios revelan que esto no es así y que el exceso de algunas vitaminas y minerales está ligado a un mayor riesgo de cáncer

 

 por Steven Novella

Uno de los mayores triunfos del marketing sobre la evidencia fue el increíble aumento del uso de suplementos vitamínicos en el siglo XX. Los fabricantes de suplementos crearon un halo alrededor de las vitaminas. Tomar vitaminas se convirtió en una virtud, algo que las madres le aconsejaban hacer a sus hijos. La evidencia, sin embargo, no cuenta una historia tan sencilla.
En los últimos años se ha hecho cada vez más evidente que hay consecuencias no deseadas al tomar suplementos vitamínicos y, de hecho, puede haber un efecto neto negativo en la salud. Esto es especialmente cierto para aquellos que están sanos y no necesitan vitaminas, y para aquellos que excedan la dosis recomendable.

Una revisión reciente de los últimos 20 años de la literatura sobre el tema, presentado en la reunión de 2015 de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer, encontró un aumento del riesgo global de cáncer entre los consumidores de vitaminas. El Dr. Tim Byers presentó el estudio, que se hace eco el resultado de una revisión de 2012, que él y otros publicaron. Específicamente, refiere a dos famosos estudios que muestran un aumento del riesgo de cáncer con las vitaminas. 
El ensayo SELECT 2011 encontró un aumento del riesgo total de cáncer de próstata entre los hombres que tomaron vitamina E. También se ha demostrado, primero en un estudio de 1994 publicado en la NEJM, que las altas dosis de beta caroteno aumentan el riesgo de cáncer de pulmón en los fumadores y las personas expuestas al amianto. De hecho, los antioxidantes en general, carecen de evidencia de un beneficio para la salud y en dosis altas pueden aumentar el cáncer y la mortalidad general.

El ácido fólico y el riesgo de cáncer es un tema más complejo. Hay pruebas de que la toma de folato reduce el riesgo de cáncer de mama, y posiblemente de colon. Hay una relación en "U" entre la dosis y el riesgo de cáncer, sin embargo:
Las mujeres que ingierieron diariamente folato en su dieta, entre 153μg y 400μg, mostraron una reducción significativa de riesgo de cáncer de mama, en comparación con las que ingirieron menos de 153μg, no así para las de más de 400μg.
Existe evidencia preliminar de que las dosis más altas de ácido fólico pueden aumentar el riesgo de cáncer

Hay varios mecanismos posibles por los cuales el exceso de ingesta de vitaminas pueden promover el cáncer. Las células cancerosas son metabólicamente muy activas. Tomar más vitaminas que las necesarias para mantener las células sanas, sólo podrían servir para alimentar a las células cancerosas, promoviendo su crecimiento. Los niveles elevados de vitaminas, superiores a lo que el cuerpo necesita para el metabolismo normal, también puede resultar en la creación de ciertos metabolitos que tienen consecuencias negativas para la salud. Además, tomar megadosis de vitaminas puede alterar la homeostasis natural del cuerpo con malas consecuencias. Esto es probablemente cierto con los antioxidantes –el sistema inmunológico utiliza compuestos oxidativos y actúan como señales para la creación de proteínas protectoras. Hay un equilibrio entre oxidantes y antioxidantes. Un cambio de ese equilibrio no es beneficioso.

También hay posibles consecuencias no deseadas. La evidencia es bastante clara en que tener una dieta saludable y balanceada tiene beneficios para la salud. Tomar vitaminas no sustituye una buena alimentación. Sin embargo, tomar vitaminas puede llevar a una falsa sensación de seguridad, lo que justificaría una dieta menos saludable, con consecuencias netas negativas para la salud.


Conclusiones

El Dr. Byers dio un resumen razonable de la evidencia:
Esto no quiere decir que la gente tiene que tener miedo de tomar vitaminas y minerales. Si se toman en la dosis correcta, las multivitaminas pueden ser buenas. Pero no hay un sustituto para una buena comida.

Una lectura de las pruebas conduce a una serie de recomendaciones específicas:
  1. No utilice vitaminas como un sustituto de una dieta saludable. Trate de obtener las vitaminas y minerales a través de una dieta bien balanceada con frutas y verduras suficientes.La suplementación sistemática en individuos sanos es innecesaria.
  2. No tome megadosis de vitaminas y minerales ni supere las dosis recomendadas. La evidencia sugiere que esto puede ser perjudicial.
  3. La administración de suplementos de vitaminas específicas en las dosis correctas y en individuos o poblaciones que las necesitan puede ser beneficioso.
  4. Para suplementación en casos concretos (como el ácido fólico en mujeres en edad de concebir) siga las directrices aceptadas o al consejo de su médico. A menudo, los médicos miden directamente el nivel de vitaminas específicas en sangre y lo complementan en consecuencia.

Tal vez el mayor daño que produjo la industria de los suplementos durante el último medio siglo ha sido cultivar la idea de que los suplementos de vitaminas y minerales son inofensivos, que si algo es bueno, entonces más es mejor, y que el público puede determinar sus propias necesidades de suplementos, basado en el marketing, en artículos de revistas y en sitios web.

Resulta que ninguna de estas suposiciones son ciertas. Existe un riesgo en el consumo excesivo de vitaminas. La determinación de quién debe recibir qué dosis y de  cuáles vitaminas es un poco compleja y necesita de orientación profesional. Es posible que el uso de suplementos vitamínicos, además costar miles de millones de dólares por año, haya sido negativo para la salud. Podemos ahorrarnos dinero y asegurarnos un beneficio neto para la salud siguiendo una suplementación más racional y basada en la evidencia.






 Fuente: Science based medicine - Vitamins and cancer risk


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada