martes, 18 de agosto de 2015

El mito de la burundanga

Mitos y verdades de la burundanga, la droga que hace perder el conocimiento

Las historias que dan cuenta de presuntos ataques delictivos con burundanga, una droga que hace perder la voluntad, semultiplican. Son varias las personas que dicen haber sido atacadas con burundanga y aseguran que, inmediatamente luego de haber sido ser expuestas a la sustancia, comienzan a sentirse mareadas, desorientadas y pierden el conocimiento. Se nos dice que los ataques ocurren en plena vía pública con el fin de someter a la víctima. Sin embargo, los expertos descreen que una droga pueda actuar de la manera que le adjudican.

 

Cadenas de email, redes sociales, periódicos y noticieros no cesan de alertarnos de un nuevo peligro que nos acecha en las calles: la temida burundanga. Se nos dice que cuando la víctima aspira esta droga o cuando entra en contacto con su piel, pierde inmediatamente la conciencia.

Desde hace tiempo, circulan en las redes sociales y por email cadenas de mensajes alertando sobre supuestos ataques con burundanga:
Estimados Amigos, creo que es de suma importancia que lo lean lo reenvien, espero no tengamos la desdicha que nos pase. Saludos. El sábado pasado buscaba un teléfono publico y encontré uno justo al frente del ESTACIONAMIENTO DE UNICENTER. Me estacioné unos metros más atrás y me bajé del auto y cuando estaba hablando llego un minusválido, un hombre sin una pierna y con muletas, me preguntó si le podía ayudar a marcar un número, y me ofreció la tarjeta para la llamada y un papel en donde estaba anotado el teléfono. Con mucho gusto le ayudé, tomé el papel y empecé a marcar me desvanecía, como si me fuera a desmayar. Mi reacción fue inmediata, no era algo normal, así es que salí corriendo y me metí en mi auto. Mareado y desorientado logré encenderlo y manejar unas pocas cuadras lejos de ahí. Estacioné y... no recuerdo más. Más tarde desperté, seguía mareado y la cabeza me explotaba logré manejar hasta mi casa, una vez en el hospital y luego de los exámenes de sangre se confirmaron las sospechas. Es la droga que está de moda: la "burundanga" o "escopolamina" "Tuviste suerte" me dijo el doctor. Lo tuyo no fue una intoxicación sino sólo una reacción. Mejor no quiero imaginar lo que hubiera pasado si tus dedos absorbían más droga o te quedabas ahí unos 30 segundos más". Con una dosis más fuerte, una persona puede quedar hasta 8 días "desconectada" de este mundo. Jamás se me ocurrió que pudiera pasarme a mí. Y todo pasa tan rápido! . No les escribo para asustarles, sino para que estén alerta, no se dejen sorprender! Ojalá que esto no le pase a ninguno de ustedes y espero que alerten a todos los que conocen. EL MEDICO DEL HOSPITAL COMENTO QUE YA ERAN VARIOS CASOS COMO ESTE.... Y DE LOS CADAVERES ENCONTRADOS SIN ORGANOS.... EN TODOS SE HAN ENCONTRADO RASTROS DE ESTA DROGA EN LOS DEDOS, ESTAN TRAFICANDO ORGANOS!!!! Tengan cuidado, REENVIENLO!!"
¿Hay algo de cierto en todo esto? Veamos qué es y cómo actúa la famosa "burundanga" y qué dicen los expertos al respecto.


¿Qué es la burundanga?
El término popular “burundanga” tiene origen afrocubano y significa brebaje, sustancia usada para controlar a una persona y transformarla en víctima con el fin de someterla y cometer ilícitos (sumisión química). El nombre burundanga se usa frecuentemente para designar a la escopolamina, un alcaloide tropánico que se encuentra como metabolito secundario de plantas en la familia de las solanáceas.

¿Cómo actúa?
La escopolamina actúa como antagonista competitivo no selectivo de los receptores muscarínicos. Por tanto, tiene capacidad de unión a los diferentes subtipos de receptores M1-M5 y de bloquear la acción de la acetilcolina sobre éstos, produciendo un claro cuadro anticolinérgico. Una sobredosis por escopolamina puede causar delirio, y otras psicosis, parálisis, estupor y la muerte. Esta droga, aunque altamente tóxica, es usada en mínimas dosis en el tratamiento de diversos cuadros clínicos: en la prevención de la enfermedad cinética, para reducir la salivación y el exceso de secreciones bronquiales previo a una cirugía, para reducir los estados espásticos en el parkinsonismo, para producir dilatación de las pupilas en el tratamiento de la iridociclitis, así como en iritis y uveítis y como antiespasmódico.


Intoxicación con escopolamina
Los síntomas generales de intoxicación son: disminución de la secreción glandular a nivel general produciendo sequedad de piel y mucosas, sed, dificultad para deglutir y hablar, pupilas dilatadas (midriasis) con reacción lenta a la luz y visión borrosa para objetos cercanos. Se manifiesta con enrojecimiento de la piel por vasodilatación cutánea y disminución de la sudoración, brote escarlatiniforme en cara y tronco e hipertermia marcada. La frecuencia cardíaca está aumentada. Produce también retención urinaria por espasmo del esfínter. Dosis muy altas desencadenan arritmias cardíacas, taquicardia severa, fibrilación, insuficiencia respiratoria, colapso vascular y muerte.
En el sistema nervioso central ocasiona un estado de pasividad completa de la persona con actitud de "automatismo", recibe y ejecuta órdenes sin oposición, desapareciendo los actos inteligentes de la voluntad lo que se denomina “sumisión química” y presenta amnesia anterógrada. Bloquea las funciones colinérgicas en el sistema límbico y corteza asociada, relacionados con aprendizaje y memorización. En algunas personas puede causar desorientación, excitación psicomotriz, alucinaciones, delirio y agresividad, similar al producido por la atropina, conocido como “delirio atropínico”. En dosis muy altas produce convulsiones, depresión severa y coma.

Metabolismo
La escoplamina se absorbe muy bien en el tracto gastrointestinal. Debido a su mecanismo de acción, su permanencia en estómago puede ser prolongada. Es factible el ingreso por vía oral, inhalatoria (fumada) o a través de la piel con la aplicación de parches (en tiempos prolongados). Es necesario que transcurra algo de tiempo para que la droga produzca efecto. El efecto máximo se alcanza de una a dos horas de la absorción y cede paulatinamente, aunque la sintomatología se mantiene por varias horas. La vida media de eliminación es de 2,5 horas y se metaboliza en hígado.


Mensajes virales y noticias en la prensa
Hay muchas más variantes de este tipo de cadena que incluyen como protagonistas a un hombre o a una mujer pidiendo ayuda, a una persona que entrega un papel con una dirección, a una viuda negra que seduce a su pretendiente para luego robarle, a un vendedor de perfume que fingiendo probar el producto rocía a la víctima, etc. Los mensajes también mencionan intenciones dispares de los perpetradores: desde desvalijar la casa de la víctima, al intento de abuso sexual o un irreal caso de robo de órganos. En lo sí están de acuerdo todas estas cadenas es en generar pánico de que la burundanga está aquí, esperando a su próxima víctima, que podría ser uno de nosotros.

El problema, en general, con este tipo de mensajes virales es que no aportan demasiados datos chequeables. Algunos están narrados en primera persona, como si la víctima fuese quien lo escribió, pero no deja ni pistas de su nombre ni ofrece algún dato adicional para corroborar la historia. Otras cadenas suelen referirse a la víctima como “un conocido mío”, “una señora del barrio”, “una amiga”, pero de nuevo, no hay mayores datos. Solo hay que creer lo que nos dice un supuesto testigo anónimo a través de una cadena de mails de procedencia incierta.


Los testimonios
Si bien, hay casos denunciados de "viudas negras" -mujeres que seducen a sus pretendientes para luego robarles-, en este tipo de delito el accionar es bien distinto al narrado en la mayoría de las cadenas virales. Estas mujeres someterían a sus víctimas colocando gotas de alguna sustancia depresora del sistema nervioso central -somníferos, escopolamina u otras drogas- en sus bebidas y luego de una larga charla, logran adormecer al sujeto que es llevado a su domicilio donde le sustraen dinero o pertenencias. En este tipo de hechos, la droga ingresaría siempre por vía oral, ingerida junto con la bebida. Además, es necesario que transcurra un tiempo largo para que la droga produzca el efecto esperado por el delincuente que, en el caso de la escopolamina, se alcanzaría entre una y dos horas después de ser ingerida.  También se ha denunciado casos donde un hombre coloca gotas de alguna sustancia en la bebida de su víctima para dormirla y abusar sexualmente de ella. Pero, a pesar de la frecuencia con que la prensa informa sobre violaciones adjudicadas a la burundanga, no debemos perder de vista que el alcohol es la droga que más se asocia a los delitos de la libertad sexual de las personas.



Por otra parte,  muchos de los testimonios en redes sociales y en la prensa narran un modus operandi completamente diferente, en el que los atacantes se acercan a la víctima y, luego de cruzar unas palabras, la tocan en las manos o en el rostro y en cuestión de segundos, la persona comienza a sentirse mareada y pierde el conocimiento. También es frecuente oír que, antes de desvanecerse, la víctima recuerda haber sido rociada con algún tipo de polvo o spray. Veamos algunos casos actuales narrados en la prensa:


  • Macarena, una joven de 25 años que contó en una entrevista con el diario La Nación que en plena vía pública le arrojaron un polvo que le produjo mareos y calambres:
"Fue todo muy rápido, me tiraron el polvo, y me empecé a descomponer. Tuve sofocamiento y mareos. Se me empezaron a anestesiar las piernas y casi no podía caminar. Llegué con mucha dificultad a la facultad y llamé a mi novio para que viniera a ayudarme. Al rato recordé las historias de varias chicas que fueron atacadas en la plaza Vicente López".
  • Sonia, estudiante de 21 años, caminaba rumbo a la facultad, cuando un hombre y una mujer la comenzaron a seguir, según comentó a La Nación:
"Se pusieron uno de cada lado. Me asusté y la mujer me pasó un papel, que sostenía sólo de una punta".
La situación le pareció extraña y empezó a correr. A los pocos minutos sentió un cosquilleo y perdió sensibilidad en la mano. Se sintió mareada y las piernas se le durmieron y se desmayó.
  • Santos Z., de 22 años, contó una historia similar en un reportaje al mismo periódico. Recordó que mientras esperaba el colectivo, un hombre que caminaba con muletas de unos 35 años le pidió ayuda, al tiempo que le tendió la mano para saludarlo. Al apretar su mano, sintió una especie de parche en su mano. A los pocos minutos se le nubló la vista y empezó a descomponerse:
"Dejé de ver claro, me sentí muy mal, como que los sentidos comenzaron a alterarse, aunque la mente nunca me quedó en blanco".
Logró correr hasta un consultorio odontológico donde se recuperó a los pocos minutos. 
"Nunca pensé que a través de un simple saludo iban a querer hacerme algo... Los hombres nunca quisieron retenerme ni me intentaron robar, supongo que el plan era que me descompusiera para llevarme a algún lugar con la excusa de ayudarme y robarme o secuestrarme".
  • Guillermina R., de 23 años, denunció que fue atacada con burundanga mientras viajaba en un colectivo de la línea 53 en pleno mediodía. El hecho ocurrió en junio de este año, en la ciudad de Córdoba.  Según narró a los medios:
"Se me acercó una mujer mayor y me pidió que la dejara pasar para sentarse al lado de la ventana porque se sentía mal. La dejé pasar y la mujer me rozó con un pañuelo. Al ratito me empecé a descomponer".
La muchacha dijo que empezó a sentirse mareada y que se le dormían las piernas. Además, vio que la señora de al lado le hacía señas a gente que estaba afuera. Esto confirmó su sospecha de que planeaban secuestrarla o bien asaltarla. Guillermina contó que ya había leído un artículo sobre los efectos de la burundanga y que por eso se puso se pie con las fuerzas que le quedaban, se bajó del colectivo y mandó un mensaje de texto a su padre para que fuera a auxiliarla.
  • Julia, de 19 años, denunció que le ocurrió un suceso similar en la ciudad de Rosario mientras viajaba en colectivo.  La muchacha notó que un hombre se le acercaba y la tocaba con un objeto que no pudo identificar. Empezó a sentirse mal y bajó del vehículo, pero el hombre comenzó a perseguirla por la calle. Se apresuró a entrar a un comercio antes de caer desmayada, perder el conocimiento y terminar hospitalizada, según su relato al diario La Capital.

¿Puede la burundanga hacer esto?
Más allá de este tipo de testimonios que se multiplican, los expertos descreen de los casos de ataques callejeros con burundanga por varias razones. Como dijimos, la escoplamina se absorbe muy bien en el tracto gastrointestinal. Debido a su mecanismo de acción, su permanencia en estómago puede ser prolongada. Es factible, también, el ingreso por vía oral o a través de la piel con la aplicación de parches (en tiempos prolongados). La droga, administrada de alguna de estas formas y  en las dosis adecuadas, puede reducir la voluntad de la víctimas.

Sin embargo, como explica el Dr. Carlos Damín, director de Toxicología del Hospital Fernández, en el sitio IntraMed:
"El simple contacto con alguna presentación en forma líquida o en polvo [de escopolamina] no produce manifestación alguna por falta de absorción. No existe sustancia que espolvoreada genere un efecto inmediato. Por el contrario, la escopolamina necesita un tiempo para actuar".
Patricia Quiroga, profesora de la Cátedra de Toxicología y Química Legal de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, explicó en el diario La Nación: 
"La droga necesita un tiempo para actuar en el organismo. No podría asegurar o negar estos casos porque depende de la sensibilidad individual, la concentración con la que se está en contacto y la vía por la que la droga es absorbida en el organismo". 
Damín duda de este tipo de ataques por la rapidez con que dicen desvanecerse las víctimas:
"Ninguna sustancia es instantánea, ni el Valium inyectado en vena produce un efecto en menos de un minuto".
Al ser consultada por el periódico digital Rosario3.com, la toxicóloga Silvia Martínez (M10634) explicó que para determinar si alguien fue drogado con escopolamina se debería hacerse un análisis de orina casi de inmediato, porque es donde mejor se la puede rastrear. Ante la gran cantidad de personas preocupadas por la burundanga, aconsejó la denuncia y evaluación inmediata para determinar si actuó o no una droga y de cuál podría tratarse. Y agrega:
“Para que haya intoxicación tiene que haber exposición y absorción” 
La especialista coincidió con sus colegas en que es muy difícil que una droga provoque un efecto tan rápido. Además, deslizó que en principio el tema de la burundanga parece más un mito que realidad. 

Los toxicólogos reconocieron haber oído mencionar la burundanga muchas ocasiones, pero advirtieron que nunca tuvieron un paciente que le planteara haber sido intoxicado con esta droga. Coincidieron que, hasta el momento, tanto en el Hospital Fernández como en la Facultad de Farmacia y Bioquímica, no se han hecho detecciones de burundanga porque deben hacerse dentro de las 24 horas luego del contacto y porque, por lo general, quien dice haber sufrido un espisodio de este tipo rara vez concurre al médico.

El supuesto modus operandi de los atacantes no coincide con la opinión de los expertos. La escopolamina tiene escasa absorción a través de la piel o cuando es aspirada en forma de polvos. Además, ninguna droga puede hacer efecto tan rápidamente como señalan en la infografía.

Entonces, ¿están mintiendo los denunciantes? 
No necesariamente. Seguramente buena parte de la historia es tal como la contaron. Sin embargo, es muy probable que estén confundiendo el efecto con la causa. Es posible que en el momento en que se empezaron a sentir mal -por algún motivo desconocido, por ejemplo, ante una baja de la presión arterial- hayan interpretado esos síntomas (confusión, mareo, desmayo, visión borrosa, debilidad) como algo provocado por terceros y se los adjudiquen a la primera persona tengan cerca. Basta con que alguien lo observe de forma rara, que lo roce al caminar, que haga un gesto extraño o tenga una actitud en apariencia sospechosa para convertirlo en el atacante. Si una cosa ocurrió junto con la otra, es natural querer relacionar un suceso con el otro, aún cuando sean completamente fortuitos y no guarden relación alguna. Debe notarse que aunque dos eventos se den de forma simultánea, no necesariamente están conectados causalmente (es decir, correlación no implica causalidad). 

Si a esto le sumamos el alarmismo mediático contra de males no comprobados y peligros de los que aún no hay evidencia tangible, es fácil entender por qué se multiplican las denuncias y por qué muchos de estos denunciantes relacionaron un malestar repentino con presuntos ataques de burundanga, especialmente luego de que escucharan una historia parecida en el noticiero, de que recibieran un mensaje de alerta en Facebook o de que leyeran en el diario sobre un supuesto ataque.




Conclusiones
  • La burundanga, nombre dado a la escopolamina, es una droga real y es usada como medicamento con diversos fines médicos (antiespasmódico, por ejemplo).
  • Si bien existen denuncias de su uso con fines delictivos -ingerida en bebidas bajo la modalidad "viuda negra"- no hay denuncias comprobadas del uso de esta sustancia en la vía pública, ya sea rociada en su forma líquida o en polvo.
  • El ingreso de la escopolamina al organismo puede darse por vía oral, o a través de la piel con la aplicación de parches.
  • El contacto con la piel de alguna presentación en forma líquida o en polvo tiene escasa o nula absorción.
  • No existe sustancia que genere un efecto inmediato. Por el contrario, la escopolamina necesita un tiempo para actuar. Es necesario que transcurra un tiempo largo para que la droga surta efecto, no actúa de forma instantánea como sugieren la mayoría de las denuncias mediáticas.
  • Los principales centros de toxicología del país no han hecho detecciones de burundanga a la fecha, ni han reportado casos de este tipo.
El fenómeno mediático de supuestos ataques con burundanga es bastante reciente en nuestra región y la información es escasa. A pesar de que las denuncias de presuntas víctimas se multiplican en la prensa, hasta el momento no se conoce de un solo caso científicamente demostrado en el cual los delincuentes hayan utilizado burundanga y de la forma que se menciona en las distintas narraciones. Las denuncias de ataques callejeros con burundanga parecen ser otra leyenda urbana, como el robo de órganos o Hitler viviendo en la Patagonia.







 


Fuentes:
Intramed: Burundanga
La Nación: burundanga, la droga que asusta a todos pero que aún nadie vio
Una mujer denunció que fue intoxicada con una sustancia
Burundanga: rechazan sus efectos por simple contacto
Una chica denuncio que la atacaron con burundanga en el colectivo
Cátedra de Toxicología - Facultad de Medicina (UBA)