sábado, 28 de marzo de 2015

¿Los celulares causan tumores cerebrales?

Los estudios no encuentran relación entre el uso del móvil y el cáncer cerebral.

Desde la instalación de la telefonía celular, la preocupación por posibles problemas de salud ha ido en aumento. Algunos estudios dicen haber encontrado una relación entre el uso prolongado del móvil y ciertos tipos de tumores cerebrales. Sin embargo, estudios recientes más amplios contradicen esos resultados y aseguran que la tasa de tumores cerebrales no ha aumentado nada desde la llegada de la telefonía celular.


El siempre recomendable canal de YouTube Veritasium, del Dr. Derek Muller, publicó hace unos días el siguiente vídeo -inspirado en el artículo que transcribimos más abajo- donde resume, en pocos minutos, un tema que preocupa a mucha gente. Allí explica la controversia con los resultados de distintos estudios y deja en claro el asunto: los celulares no causan tumores cerebrales.



Los celulares NO causan cáncer cerebral

Cada vez hay más teléfonos celulares a nivel mundial y, al igual que muchas tecnologías (por ejemplo, microondas), el aumento de su uso ha traído preocupaciones con la salud. Entre las más destacadas están aquellas que aseguran que el uso de teléfonos móviles puede conducir a tumores cerebrales. Más recientemente, un artículo de un equipo en Suecia concluyó que el uso de teléfonos celulares y teléfonos inalámbricos aumenta el riesgo de contraer tumores, más específicamente glioma, un tipo de tumor cerebral generalmente maligno.

En este estudio, los usuarios de teléfonos móviles tuvieron un 30 por ciento más de probabilidades de desarrollar gliomas. Los que usaron el teléfono durante 25 años o más tuvieron un 200 por ciento más de probabilidades. Estos efectos son enormes, aunque todavía son pequeñas en términos absolutos. La probabilidad de desarrollar un tumor cerebral de este tipo cada año es de aproximadamente 3 de cada 100.000. Los investigadores concluyeron que el uso del teléfono móvil a largo plazo aumenta esta oportunidad en aproximadamente 9 de cada 100.000. Si bien aún pequeño, representa un aumento sustancial. Esta posibilidad podría ser suficiente para muchos de nosotros cambiemos a dispositivos de manos libres (que evitan estos problemas porque el teléfono no está pegado a la cabeza).

Este equipo ha considerado las mismas preguntas, y llegó a la misma conclusión que antes. Y no es el único. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer cita teléfonos móviles como "posible" carcinógeno.

Sin embargo, el supuesto vínculo entre cáncer y teléfono no está exento de polémica. Aunque atípico, el desacuerdo se divide en dos líneas metodológicas. Un primer grupo utiliza lo que se llama estudio de "caso-control" y por lo general llega a la conclusión de que existe un vínculo entre los teléfonos móviles o inalámbricos y los tumores. El segundo grupo utiliza estudios observacionales y en general concluye que no hay absolutamente ninguna relación. Así que, ¿cuál de los dos es el correcto?

Vale la pena comenzar aquí con el estudio "ideal", que sería un ensayo controlado aleatorio. Se toma un grupo de personas sin teléfonos móviles, a la mitad de ellos se les da teléfonos móviles y se los sigue durante 15 a 20 años para ver cuántos de ellos han desarrollan tumores cerebrales. Se necesitaría una gran muestra ya que, como hemos señalado, los tumores cerebrales son muy poco frecuentes. Por una serie de razones -sobre todo, porque casi todo el mundo ya tiene un teléfono móvil- esto no es factible.

Por lo general, nuestra mejor opción sería un estudio observacional prospectivo: se toma un grupo de personas y se recopilan datos sobre el uso del teléfono celular. A continuación, se los sigue con el tiempo para observar quién contrae un tumor cerebral. La desventaja de esto, en relación con el ensayo aleatorio, es que las personas que usan teléfonos celulares podrían ser diferentes de los que no lo hacen. Pero esto probablemente no es una gran preocupación aquí, porque los tumores cerebrales son bastante aleatorio y la mayoría de las personas usan teléfonos móviles.

Pero incluso este enfoque es muy difícil porque se necesita una muestra de tamaño enorme, dada la rareza de la enfermedad. Si se inscriben 50.000 personas y les da seguimiento durante 10 años, sólo se puede esperar hallar unos 20 gliomas, cantidad demasiado pequeña para detectar diferencias entre los grupos. Y cuanto mayor sea el estudio, más caro y más difícil es.

Por esta razón, en gran parte de los trabajos sobre teléfonos móviles y cáncer se ha utilizado un enfoque alternativo: el estudio de casos-controles. Así es como funciona: se busca un grupo de personas con tumores cerebrales (los "casos"). A continuación, se busca un grupo de personas de características similares (en edad, sexo, etc.), pero que no tienen tumores (los "controles"). Luego, se encuesta a ambos grupos sobre sus conductas y se intenta identificar los comportamientos que difieren entre ambos grupos. En este caso, los investigadores buscan las diferencias en el uso del teléfono móvil e inalámbrico.

Hay dos grandes proyectos de investigación en el tema de teléfonos móviles y el cáncer cerebral en base a los datos de estudios de caso-control. Uno de ellos es el estudio sueco se discutió anteriormente, que encuentra efectos muy llamativos.

Un segundo estudio de caso y control -llevado a cabo en varios países- no encontró ningún efecto en general, pero sí un aumento en las tasas de tumor para las personas que más utilizan sus teléfonos; es decir, el 10 por ciento de los usuarios. Los autores del estudio fueron cautos en la interpretación de sus resultados, pero sigue sugiriendo que el uso prolongado tendría importancia.

Sin embargo, esta relación no aparece en los dos grandes estudios prospectivos sobre este tema. Uno de ellos, un estudio de cohorte danés, ha seguido efectivamente a todos los individuos en Dinamarca (de nuevo, una muestra tan grande es realmente la única manera de detectar efectos) y ha utilizados datos administrativos de la compañía telefónica de suscripciones a la telefonía móvil. Este estudio no encontró ningún efecto sobre los tumores cerebrales de cualquier tipo.

Un estudio de casi 1 millón de mujeres en el Reino Unido llegó a las mismas conclusiones. En este estudio se preguntó a las mujeres acerca de su uso del teléfono y luego las siguió durante siete años. Los investigadores no encontraron relación con la mayoría de los cánceres. Existe un vínculo débil entre el uso frecuente del teléfono móvil y un cáncer llamado neuroma acústico, aunque los autores llegaron a la conclusión de que efectivamente esta es una correlación espuria en los datos.

En general, estos resultados juntos serían más que suficiente para que todo el mundo arribe a la conclusión de que los teléfonos móviles no causan cáncer. La metodología detrás de un estudio prospectivo es mucho más fuerte que la de un estudio de caso-control. Éste sufre de sesgo de recuerdo (alguien con cáncer, buscando adjudicarlo a algo, podría sobre-recordar el uso del teléfono). Esta es una preocupación particular, porque los datos en algunos de estos estudios se obtienen de los familiares, después de la persona con cáncer ha muerto. Puede ser bastante difícil (es decir, imposible) para los familiares recordar con qué frecuencia alguien utiliza un teléfono en la década anterior a la enfermedad.

Los proponentes de la relación celulares-tumores (en los círculos de investigación, los suecos son los mayores partidarios) argumentan que también están viciados los grandes estudios prospectivos. En particular, no se recogen datos detallados sobre el uso del teléfono, por lo que es difícil identificar a los grandes usuarios. Este grupo sostiene que las fallas en los estudios de caso-control son menos graves, y sus resultados deben ser creídos. Los investigadores están vigilantes, tanto en la publicación de sus resultados como en los comentarios sobre cualquier resultado que no apoye su punto de vista.

Hay, sin embargo, una forma sencilla de resolver este debate. Si este grupo está en lo correcto sobre el tamaño del efecto de los teléfonos móviles sobre el cáncer de cerebro, las tasas de tumores cerebrales deberían haber crecido dramáticamente desde la introducción de la telefonía móvil. Un estudio hecho en los EE.UU. y publicado en 2012, evaluó esta posibilidad mediante la comparación de las tasas observadas de glioma con las tasas proyectadas de dos estudios para el período de 1997 a 2008. Encontraron que las tasas de tumores cerebrales se mantuvieron casi sin cambios desde la llegada de los teléfonos móviles. Si el equipo sueco tuviese razón sobre el tamaño del efecto del teléfono móvil, las tasas de tumores serían 40 por ciento más altas de lo que son en realidad. Prácticamente, no hay forma en que sus resultados sean correctos.

Cantidad de gliomas cada 100 mil personas, por año.

Al final, es simplemente muy poco probable que haya algún vínculo entre los teléfonos celulares y los tumores cerebrales. Tal vez, podamos poner a descansar este debate y concentrarnos en el verdadero peligro de los teléfonos móviles: el uso de ellos durante la conducción.






Fuentes:
Extraído y traducido de: Cell phones do not give you brain cancer

sábado, 21 de marzo de 2015

Power: El poder detrás de las mentiras (de History)

El documental "Power: El poder detrás de la energía" de History Channel y sus curiosas conclusiones pseudocientíficas.


 

“...¿Habrá impedido la codicia un mayor desarrollo tecnológico y energético? ¿Puede una sombra oscura haberse cernido sobre el destino de hombres valientes que intentaron cambiar el mundo en que vivíamos? ¿Quién está moviendo los hilos de nuestro presente?..."

Con estas palabras comenzaba el especial de History Channel: "Power: El poder detrás de la energía", que prometía estar dedicado a los científicos que intentaron cambiar el mundo en la búsqueda de nuevas formas de obtener uno de los elementos esenciales de la humanidad: la energía. Sin embargo, el resultado fue un espectáculo bien distinto: pura basura pseudocientífica, conspiracionismo y glorificación de estafadores condenados.




El programa
El especial Power narra la historia, los sueños e inventos de personajes históricos y contemporáneos que, según los productores, se enfrentaron a los mayores obstáculos, dedicando su vida a las energías alternativas. Personajes como Nikola Tesla, Stanley Meyer y Eugene Mallove, entre otros, figuran entre las personalidades elegidas por el programa por “luchar y poner todo su ingenio para el avance de la humanidad”. También se plantean dudas sobre el rol de grandes poderes en las sombras impidiendo el avance de estos supuestos nuevos conocimientos. Según los realizadores:
 "…La luz, el fuego, la rueda y la bomba atómica; desde sus inicios el hombre se ha abocado en hacer todo lo que esté en sus manos para controlar la energía para llevar adelante sus ideas de progreso. Desde entonces hasta nuestros días, la historia del ser humano ha estado ligada directamente no sólo al desarrollo de nuevas fuentes de energía, sino que también a manejarlas, porque quien lo haga tendrá el poder de controlar el mundo…"
Además, durante todo el programa se nos asegura que estas personas fueron víctimas de difamaciones, engaños, amenazas, torturas psicológicas, sabotajes, traiciones y que hasta pagaron con su vida el hecho de haberse enfrentado a los más grandes obstáculos en pos de un mundo mejor.
"...¿Quién tiene nuestro futuro en sus manos?... Varios hombres lucharon y siguen luchando contra la incomprensión, la envidia, las amenazas y la privación de su libertad. Hay quien cree que hubo una conspiración contra sus proyectos…
El controversial programa "Power: El poder
detrás de la energía", emitido por History.
Atención: puede contener escenas de alto contenido magufo.
 Véalo bajo su absoluta responsabilidad.

¿Será cierto todo esto? ¿Tienen algo de asidero todas estas afirmaciones?


La realidad
Que la mayoría de los canales "culturales" se han convertido en meros canales de entretenimiento es algo que no sorprende a nadie. Cadenas como Discovery Channel, Animal Planet o History paulatinamente han ido dejando de lado la divulgación de la ciencia para producir programas chapuceros, de poca o ninguna rigurosidad, pero seguramente más rentables. Gran parte de la grilla está dedicada reality shows donde se narran historias tan absurdas como inconcebibles: buscadores de Pie Grande cuyo único logro a la fecha son testimonios cuestionables; cuentos dudosos de visitantes extraterrestres que cruzan galaxias para apilar piedras en la Tierra; casas tomadas por fantasmas que se divierten atemorizando a los moradores; programas especiales dedicados a las sirenas y un sinfín de tonterías por el estilo.


Hasta aquí parece una simple crítica a los contenidos absurdos y frívolos que ponen al aire. Sin embargo, el problema aparece cuando pretenden hacer uso de la ciencia para darle validez o entidad a un monton de patrañas.

En esta ocasión, es el turno de analizar algunos aspectos del documental de History Channel “Power: El Poder Detrás de la Energía”, dedicado a los supuestos “inventos prohibidos” y la hipotética supresión de las energías libres. Como veremos a continuación, el programa del History resulta un compendio de pseudociencias. Entre ellas podremos encontrarnos autos que funcionan con agua, energía orgónica, fusión fría, fotosíntesis humana, obtención energía de la nada y mucha teoría de la conspiración entretejiendo las historias de los inventores que, según el programa, fueron silenciados por los poderes económicos para que sus inventos nunca salgan a la luz pública. Según afirman:
 “…Genios incomprendidos como Galileo, que postulan algo distinto a lo que dice la ciencia de “los poderosos” son juzgados, ridiculizados, censurados y asesinados…”
¿En serio? Pues, veamos la realidad de algunos de estos “genios incomprendidos" seleccionados por la producción de Power y cuál es la verdad detrás de la supuesta supresión de sus conocimientos arcanos.

Nikola Tesla
El ídolo de todos los círculos de devotos de la energía libre no podía faltar en la lista. Sobre Tesla se repite toda la sarta de disparates que se suele leer en cualquier página web dedicada a la pseudociencia de la energía libre y de la que hemos hablado ya en varias ocasiones. También se hace referencia la supuesta supresión de sus inventos. El programa se centra en la más absurda de las ideas de Tesla: la de la electricidad wifi, un pretendido sistema para transmitir electricidad a grandes distancias sin necesidad de cables. Se nos cuenta que para desarrollar su idea de transmitir energía eléctrica gratuita e inalámbrica a través de la ionósfera, Tesla erigió la Torre Wardenclyffe. También se asegura el magnate J. P. Morgan financió el proyecto en sus comienzos, pero que al darse cuenta de que no obtendría beneficios económicos en brindar electricidad gratuita, se retiró del proyecto y que, más tarde, el ejército de Estados Unidos terminaría derribando la torre para conservar el secreto para su uso militar.


Esa historia es una verdad a medias. Hacia 1900, Marconi, quien había tenido éxito en la telegrafía sin hilos a cortas distancias, buscaba lograr la transmisión al otro lado del Atlántico. Tesla quería lo mismo, pero suponía -erróneamente- que si las ondas Hertzianas viajan en línea recta, nunca podrían sortear la curvatura de la Tierra y por ende no servirían para una transmisión transatlántica. Por ese motivo Tesla, en vez de decantarse por un diseño como el de Marconi y de otros contemporáneos de la radio, propuso una idea distinta. Utilizaría la cavidad resonante entre la Tierra y la ionosfera para transmitir, en la frecuencia correcta, comunicaciones moduladas de cierta forma y además, podría proveer energía eléctrica de forma inalámbrica. Para ello, en 1901 comenzó la construcción de la torre Wardenclyffe, una especie de bobina Tesla gigante. Las explicaciones teóricas del supuesto funcionamiento de la torre ofrecidas por Tesla son bastante confusas, pero los problemas técnicos fueron aún mayores. Lo más probable es que todo el proyecto haya sido inviable desde el principio. 
 
Marconi logró la primera transmisión transatlántica con un sencillo transmisor similar al de Hertz, usando una potencia de 18kW, mientras que la torre Wardenclyffe necesitaría cerca de 200kW a 300kW, con unas instalaciones complicadas, enormes y costosas. Esta es la principal razón de por qué no se terminó la torre Wardenclyffe y el motivo por el cual dejaron de financiarla.


En cuanto a la posibilidad de transmitir energía eléctrica de forma inalámbrica debemos decir que es posible, pero en distancias sumamente cortas y con una pobre eficiencia. En la actualidad, varios equipos de investigación han conseguido algo parecido. Un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), liderado por Marin Soljačić, logró encender una lámpara de 60W a una distancia de 2 metros. La 'witricity' (wireless electricity), se basa en el acoplamiento inductivo resonante. Un circuito convierte la corriente estándar de 50Hz del tomacorrientes a 10MHz y alimenta una bobina, que emite un campo magnético de 10MHz. Otra bobina de iguales dimensiones actúa como receptora, resonando a la misma frecuencia y tomando energía del campo magnético de la bobina transmisora. La energía del campo magnético oscilatorio induce una corriente eléctrica en la bobina receptora, que permite encender la lámpara. Sin embargo, no debemos perder de vista que un rendimiento del 40% a una distancia de 2 metros y para transmitir una potencia relativamente baja está bastante lejos de cumplir el sueño de Tesla. Eso, sin contar que las dos bobinas deben estar enfrentadas sobre un mismo eje para maximizar la potencia obtenida.


Pero, lo peor de todo el asunto es que, aún sorteando todos los problemas técnicos, la energía a transmitir debe salir de algún lado (de una central térmica de ciclo combinado o de generación fotovotaica o eólica, por ejemplo). Y alguien debe pagar por esa energía, porque la generación de energía, aún proviniendo de fuentes renovables, no es gratuita. Toda la infraestructura para producir y transportar la electricidad, la mano de obra, así como los combustibles necesarios para mover los generadores, los paneles solares, los molinos eólicos, el salario de cada operario, etc., cuestan dinero que debe salir de algún lado. Por esta razón, difícilmente se pudiera cumplir la promesa del programa de lograr enviar energía gratuita a cada hogar –a menos que un benefactor cubra los costos multimillonarios de su propio bolsillo–.


Volviendo a Tesla, dado el fracaso de su proyecto, fue es incapaz de afrontar los pagos de hipoteca de la propiedad Wardenclyffe y George Boldt, uno de sus financistas, embargó la propiedad y ordenó demoler la torre en 1917 para recuperar parte del dinero de la chatarra obtenida. Nada de conspiraciones del gobierno, ni secretos militares como se dice en el programa.

Para terminar con Tesla, la supuesta supresión de los inventos de Tesla queda como otra afirmación ridícula del programa, dado que los planos y notas de Nikola Tesla son públicos y, de hecho, pueden ser consultados desde su casa por cualquiera con acceso a internet. O bien el ejército fue muy inepto a la hora de esconder la obra de Tesla, como se nos dice, o bien dicho ocultamiento nunca existió más que en la mente de algunos fanáticos de las conspiraciones.


Eugene Mallove
Otro de los personajes destacados por la producción de Power es Eugene Mallove, un científico que aseguraba tener el secreto de la fusión fría. Un atacante desconocido lo asesinó sin otro motivo que el de acallar sus descubrimientos. Posiblemente, otra obra del lobby petrolero… Bueno, al menos, eso es lo que insinúan en este programa, pero la realidad es muy distinta.

Mallove, un ingeniero aeronáutico del MIT dedicado al periodismo, se volvió un ferviente creyente en que las palabras "fusión" y "fría" pueden ir en la misma oración luego del famoso anuncio de la obtención de la fusión a temperatura ambiente por Fleischmann y Pons en 1989 y la consiguiente obtención de energía.

La hipotética “fusión fría” descubierta por Martin Fleischmann y Stanley Pons, fue rechazada por la comunidad científica luego de que cientos de investigadores no pudieran reproducir esos resultados, de que se hicieran evidentes las posibles fuentes de error experimental y de que Fleischmann y Pons no habían medido residuos de reacciones nucleares. La falta de informes del flujo de neutrones que se esperarían de una reacción de fusión, hizo sospechar a los científicos. En la actualidad, con nuestra comprensión de la física y la electroquímica, la fusión fría tal como la describieron Pons y Fleischmann es imposible. Esto se debe a la energía necesaria para poner en marcha una reacción de fusión es muy alta, y hacerlo con una simple celda electroquímica es un absurdo.

No obstante, Mallove denunció un complot contra Pons y Fleischmann que buscaba suprimir el supuesto logro, asegurando que la comunidad científica había falseado informes, descacreditado y ridiculizado a los investigadores debido a intereses alejados del bienestar de la humanidad. Indignado, Mollove dejó el MIT y se convirtió en uno de los principales defensores de la "fusión fría". Más tarde también abrazaría otras pseudociencias como la energía orgónica de Wilhelm Reich, la existencia del éter o la fotografía Kirlian.

En 2004 Mallove fue hallado muerto en un departamento de su propiedad, el cual tenía en  alquiler y había sido desocupado recientemente. Los teóricos de la conspiración y los vendedores de misterios insisten en que Mallove fue atacado por un asaltante desconocido y que su violenta muerte está relacionada con la naturaleza de sus denuncias y sus trabajos en fusión fría. Nada más lejos de la realidad. Mallove fue asesinado a golpes por Chad Schaffer, un joven cuyos padres alquilaban el departamento de Mallove y acababan de ser desalojados por éste. En abril de 2012, Schaffer se declaró culpable de homicidio en primer grado y fue condenado a 16 años de prisión por un tribunal de Norwich, Connecticut. Mozelle Brown, cómplice de Schaffer, recibió 58 años de cárcel.

Mientras tanto, y a pesar de que nuevos entusiastas de esta ciencia patológica continúan anunciando resultados positivos, la fusión fría  aún sigue perteneciendo al terreno de la ciencia ficción.


Stanley Meyer
La historia que nos cuentan en el programa es que tras años de investigaciones Stanley Meyer creó un vehículo que funcionaba sólo con agua. Una celda en el coche dividía el agua en hidrógeno y oxígeno, para luego quemar el hidrógeno y generar así energía. 

Nos aseguran que Meyer fue envenenado en una cena que mantuvo con inversionistas belgas. El motivo que arguyen es el de siempre: suprimir su invención porque tocaba intereses que iban desde la seguridad nacional hasta el lobby petrolero.
 
Sin embargo, las circunstancias fueron bien distintas. Como comentamos en varias ocasiones (como en esta entrada o en esta otra), los motores de agua violan las leyes de la termodinámica y, por tanto, no pueden existir. Lo mismo opinaron los expertos que evaluaron el invento de Meyer, estableciendo que su "automóvil de agua" no tenía nada revolucionario y que utilizaba un sistema de combustión común y corriente. Así, al quedar en evidencia el fraude, los inversionistas que le habían prestado dinero a Meyer lo demandaron por estafa. En 1996, Meyer fue encontrado culpable del fraude y condenado por un tribunal de los EEUU.
Meyer murió dos años más tarde. Sus seguidores aseguran que fue envenenado por las corporaciones petroleras para suprimir su invento.

Pero esto no es más que una estrategia de los fanáticos de Meyer para limpiar la imagen del ex convicto. A pesar de la creencia popular, la muerte de Stanley Meyer se debió a la rotura de un aneurisma cerebral, como dejan bien en claro sus informes de autopsia, su certificado de defunción y sus antecedentes médicos de problemas cardiovasculares.

Los devotos del reo crearon un mito alrededor de su figura asegurando que fue asesinado para suprimir su invento.Paradójicamente, cualquier persona con acceso a internet puede obtener una copia de los planos y patentes de los inventos de Meyer (patente 1, patente 2, patente 3, patente 4, patente 5, patente 6, patente 7). 

 Entonces, ¿dónde está la supresión y el ocultamiento? Con todo ese material, cualquier partidario del inventor podría fácilmente recrear la "mágica" celda, ponerla en funcionamiento y demostrar que anda. Esa persona sería merecedora de varios premios Nobel, se haría millonaria explotando el invento y, de paso, dejaría en ridículo a los detractores. ¡Aprovechen que las patentes ya expiraron y no tienen que pagar regalías a nadie!

Pero... no. A los defensores de Meyer no les parece buena idea recrear el automóvil de agua que tanto aclaman. Prefieren mantener vivo el mito, porque vivir de un mito es más redituable: hace  más fácil vender libros, charlas, conferencias, películas, kits de conversión para el coche, etc.




Paul Pantone 
Pantone, con su motor de Tecnología Energética Ambiental Global (GEET, por sus siglas en inglés) es otro de los “genios incomprendidos” mencionados en el programa de History. Nos cuentan que Pantone, preocupado por el embargo de crudo de la década de 1970 y los precios crecientes de la gasolina, se decidió a investigar y diseñar un sistema revolucionario. Se nos dice que el inventor creó un motor que funciona con un 80% de agua, con el consiguiente ahorro de combustible y menores emisiones contaminantes. También se asevera, al igual que a otros visionarios, se lo intentó censurar bajo órdenes judiciales y que fue encerrado en un hospital psiquiátrico para mantener oculto su descubrimiento.

Sin embargo, este típico cuento del profeta combatido por poderes ocultos, dista mucho de la verdadera historia de Pantone. En su biografía, Pantone asegura que en 1975 recibió esta tecnología de una mujer misteriosa, una tal señora Cunningham, con quien tendría una “conexión celestial”. En declaraciones televisivas afirma que su GEET es una especie de "refinería compacta de plasma, que convierte cualquier líquido (agua, café, Coca Cola, orina, etc.) en un combustible volátil utilizando campos electromagnéticos y energéticos". La explicación del supuesto funcionamiento es un disparate total y no requiere de mucho análisis. Lo que nunca le dijo Pantone a sus inverionistas es que su creación realmente hacía uso de vapor de gasolina para funcionar.
 
En diciembre de 2005 fue declarado culpable de fraude y encarcelado por el estado de Utah, luego de que estafara a sus inversores en casi 200 mil dólares. Sin embargo, debido a los problemas de salud mental de Pantone, el juez Hansen lo declaró incompetente para cumplir la sentencia y ordenó su internación en el Hospital Mental del Estado de Utah. Durante el juicio, Pantone cambió nueve veces de abogado. Según explicaron los psiquiatras, los delirios psicóticos de Pantone lo llevaron a sospechar de sus representantes hasta el punto de creer que estaban trabajando para el fiscal general. Pantone debió restituir 178 mil dólares a las víctimas de su fraude y, luego de pasar tres años y medio internado, fue finalmente liberado en mayo de 2009.

Otra vez, vemos que la idea de Pantone es una más en lista de personas que afirman haber violado las leyes de la física y la química. Pero en este caso, como en otros que vimos, no se trata de errores involuntarios, sino de una estafa perpetrada a sabiendas por una persona que no está muy bien de salud.

Ah… antes que algún fanático de la energía libre pregunte qué pasó con su invento suprimido por presuntos poderes fácticos y la mar en coche, le recomiendo echarle un vistazo a sus patentes de acceso público (patente 1, patente 2) e intentar replicarlas para convencerse de la verdad. Las patentes caducaron, así que pueden hacerse ricos y famosos con este “mágico” invento… si es que primero logran hacerlo funcionar.


Arturo Solís Herrera
El programa también resalta la figura del Dr. Arturo Solís Herrera, un investigador que, tras varios años de búsqueda, dice haber descubierto la “fotosíntesis humana” y que su hallazgo le permitió crear Bat-Gen, una batería eléctrica infinita que funciona con melanina. Solís Herrera es oftalmólogo y afirma que investigando sobre la melanina, el pigmento que da color a piel, el cabello y el iris de los ojos, descubrió que ésta es capaz de disociar la molécula de agua, rompiendo los enlaces entre oxígeno e hidrógeno y liberando energía en el proceso. Luego, la propia melanina realiza la función inversa, uniendo nuevamente el oxígeno y el hidrógeno, resultando una fuente de energía inagotable. También asegura que los seres humanos realizamos fotosíntesis de forma análoga al proceso que ocurre en las plantas con la clorofila y que podemos “recibir grandes cantidad de energía para vivir de la luz”.


No obstante, este es otro de los grandes sinsentidos del documental de History. El proceso que propone Solís Herrera no sólo suena absurdo, sino que no presenta evidencia alguna de la hipotética "fotosíntesis humana" u otro comportamiento análogo de la melanina. Lo único que se puede encontrar en la literatura es el artículo que él mismo publicó en Nature Preceedings, Photoelectrochemical properties of melanin, en el cual Herrera pretende hacer pasar como ciencia una publicación preliminar, especulativa y para nada confirmada, subida a un sitio sin peer-review en el que, cualquiera puede exponer sus desvaríos. En síntesis, no existe ninguna evidencia científica de la mentada “fotosíntesis humana”. No se deje engañar. ¡Usted no es una planta!

Para empeorar el panorama, Solís patentó el QIAPI1, un medicamento “intensificador de la fotosíntesis humana” que se basa en sus cuestionables e indemostrados descubrimientos. En  su página de internet (registrada a su nombre y de la organización Fórmulas Magistrales S.A.) comercializa esta panacea, que cumple todos los estándares de los engañosos “productos milagro”: sirve para todos los males existentes, lo puede usar cualquiera en cualquier condición y no trae ningún tipo de complicaciones. Dice Solís que QIAPI1 "activa una serie de reacciones bioquímicas que antes se creía solo existían en los vegetales". Lo cierto es que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios  produjo la retirada del producto QIAPI1 por comercializarse como poseedor de propiedades para el tratamiento de enfermedades y desconocerse su composición.

Sobre la batería infinita de Solís Herrera, se nos asegura que la melanina es capaz de separar el oxígeno del hidrógeno del agua liberando energía y que además el proceso se vuelve continuo ya que la misma molécula se encarga de juntar a ambos elementos nuevamente para convertirlos en agua, y de esta manera se libera una nueva carga de energía. Se nos dice que, de acuerdo a los estudios de Solís, una vez que se alcanza este proceso, puede continuar indefinidamente.  La descripción de la batería milagrosa de Solís tiene todo el aspecto de un móvil perpetuo, un concepto imposible del que ya hemos hablado en numerosas oportunidades. 


¿Qué daño puede hacer esto?
En el prólogo del libro de James Randi, "Fraudes paranormales. Fenómenos ocultos, percepción extrasensorial y otros engaños" (Prometheus Books, 1994), Isaac Asimov cuenta que una vez asistió a una conferencia donde se analizaba la veracidad de la información científica en la prensa.

Un conferenciante relató una noticia donde se presentaba un sujeto que había creado un aparato que supuestamente obtenía energía de la nada. La noticia se limitó a las afirmaciones del inventor, sin señalar que el conocimiento científico considera imposible la existencia de dicho dispositivo, que desde la antigüedad se ha intentado, sin éxito, crear máquinas de movimiento perpetuo y que los inventores, o bien estaban equivocados, o bien estaban perpetrando un fraude a sabiendas.

Un periodista presente en la conferencia consideró que se estaba haciendo una montaña de un grano de arena y dijo: "Y bien, ¿qué daño hace? Los periodistas simplemente informan sobre lo que alguien dice haber hecho y, si no es verdad, ¿qué? ¡Nadie sale perjudicado!".

Allí, Asimov se inclinó hacia delante y le respondió:
"¿Realmente no ve el daño que produce? El mundo se encuentra actualmente sumergido en una crisis energética. La disponibilidad de energía está disminuyendo año tras año, su precio aumenta año tras año y, como resultado de todo ello, las bases de la civilización se van debilitando año tras año. Si la civilización quiere sobrevivir, la humanidad deberá tomar resoluciones difíciles y adoptar medidas enérgicas lo antes posible. No podemos continuar desperdiciando energía. Debemos desarrollar fuentes alternativas. No podemos seguir mostrándonos tan descuidados con el problema. Entonces, algún periodista cuenta a diez millones de personas que alguien afirma que la energía puede ser obtenida de la nada. Y no asume la responsabilidad de aclararles que esa afirmación es sin duda errónea. Deja al público con la impresión de que, dado que podemos obtener energía de la nada, no hay crisis energética y que, por lo tanto, no debe tomarse ninguna decisión difícil ni adoptarse ninguna medida enérgica. Esto podría simplemente crear la cantidad necesaria de imprudencia como para impedir que la humanidad resuelva este problema de vida o muerte. Por lo tanto, hará que la civilización se derrumbe. ¡Y usted pregunta qué daño podrá hacer!".
Si Isaac Asimov dijo eso de una nota periodística pseudocientífica, ¿qué les hubiese dicho a los productores del documental “Power” de History Channel


Conclusión
Lo expuesto es sólo una muestra de las muchas cosas que se afirman en el programa y que no se corresponden con la realidad. La mayoría de estos "genios incomprendidos" resultaron ser estafadores descarados o personas equivocadas. La referida supresión de descubrimientos importantes no existe y, de hecho, las patentes "suprimidas" pueden consultarse en la red. Los entrevistados en el programa, algunos de ellos académicos, no muestran un ápice de pensamiento crítico. Repiten las mismas consignas pseudocientíficas de los amantes de la energía libre y sólo ayudan a reafirmar el espíritu conspiranoide detrás de las historias apócrifas de estos "mártires" de la energía libre.

Semejante grado de credulidad es una muestra del poco espíritu crítico con que se manejan muchas personas y medios de comunicación, en general, exhibiendo una carencia total de ejercicio del escepticismo. Como punto final, la reflexión de Isaac Asimov sobre el asunto es contundente.










Otras fuentes:
The man with the magic motor
Fuel Injected Lunatic
Inventor Paul Pantone’s battle to escape the Utah state asylum lurches once more into the unknown Wireless Power Transfer via Strongly Coupled Magnetic Resonances (Science Vol 317). 
Report of the Review of Low Energy Nuclear Reactions

Cold Fusion. A case of study for scientific behavior


Burning water and other myths - Nature, Sept. 2007.



martes, 3 de marzo de 2015

Escépticos 13: “¿Cambio climático?”

Decimotercero y último episodio de la serie ESCÉPTICOS, dedicado al cambio climático los hechos científicos que lo avalan y la polémica que pretende montarse detrás de los datos.



Último episodio de la serie de divulgación Escépticos, con la conducción de Luis Alfonso Gámez y dirección José A. Pérez. El programa aborda las diversas creencias populares, pseudociencias y charlatanerías desde un punto de vista racional, pero siempre conservando el buen humor.
 
Aumento de las temperaturas promedio, derretimiento de los casquetes polares, aumento del nivel de los océanos... ¿Es el cambio climático causado por el ser humano? ¿Es de origen natural, como sugieren algunos? ¿Estamos aún a tiempo de revertirlo? En este, el último capítulo de la serie, se analiza el problema del calentamiento global, la evidencia y las posibles consecuencias a futuro.

 
Creador, escritor y director: José A. Pérez - Presentador: Luis Alfonso Gámez - Producción: ETB - Producción ejecutiva: Blanca Baena - Realización y montaje: Aitor Gutiérrez - Fotografía: Jon D. Domínguez - Música: Israel Santamaría - Año: 2011 - Emitido el 12 de diciembre de 2011.