sábado, 21 de marzo de 2015

Power: El poder detrás de las mentiras (de History)

El documental "Power: El poder detrás de la energía" de History Channel y sus curiosas conclusiones pseudocientíficas.


 

“...¿Habrá impedido la codicia un mayor desarrollo tecnológico y energético? ¿Puede una sombra oscura haberse cernido sobre el destino de hombres valientes que intentaron cambiar el mundo en que vivíamos? ¿Quién está moviendo los hilos de nuestro presente?..."

Con estas palabras comenzaba el especial de History Channel: "Power: El poder detrás de la energía", que prometía estar dedicado a los científicos que intentaron cambiar el mundo en la búsqueda de nuevas formas de obtener uno de los elementos esenciales de la humanidad: la energía. Sin embargo, el resultado fue un espectáculo bien distinto: pura basura pseudocientífica, conspiracionismo y glorificación de estafadores condenados.




El programa
El especial Power narra la historia, los sueños e inventos de personajes históricos y contemporáneos que, según los productores, se enfrentaron a los mayores obstáculos, dedicando su vida a las energías alternativas. Personajes como Nikola Tesla, Stanley Meyer y Eugene Mallove, entre otros, figuran entre las personalidades elegidas por el programa por “luchar y poner todo su ingenio para el avance de la humanidad”. También se plantean dudas sobre el rol de grandes poderes en las sombras impidiendo el avance de estos supuestos nuevos conocimientos. Según los realizadores:
 "…La luz, el fuego, la rueda y la bomba atómica; desde sus inicios el hombre se ha abocado en hacer todo lo que esté en sus manos para controlar la energía para llevar adelante sus ideas de progreso. Desde entonces hasta nuestros días, la historia del ser humano ha estado ligada directamente no sólo al desarrollo de nuevas fuentes de energía, sino que también a manejarlas, porque quien lo haga tendrá el poder de controlar el mundo…"
Además, durante todo el programa se nos asegura que estas personas fueron víctimas de difamaciones, engaños, amenazas, torturas psicológicas, sabotajes, traiciones y que hasta pagaron con su vida el hecho de haberse enfrentado a los más grandes obstáculos en pos de un mundo mejor.
"...¿Quién tiene nuestro futuro en sus manos?... Varios hombres lucharon y siguen luchando contra la incomprensión, la envidia, las amenazas y la privación de su libertad. Hay quien cree que hubo una conspiración contra sus proyectos…
El controversial programa "Power: El poder
detrás de la energía", emitido por History.
Atención: puede contener escenas de alto contenido magufo.
 Véalo bajo su absoluta responsabilidad.

¿Será cierto todo esto? ¿Tienen algo de asidero todas estas afirmaciones?


La realidad
Que la mayoría de los canales "culturales" se han convertido en meros canales de entretenimiento es algo que no sorprende a nadie. Cadenas como Discovery Channel, Animal Planet o History paulatinamente han ido dejando de lado la divulgación de la ciencia para producir programas chapuceros, de poca o ninguna rigurosidad, pero seguramente más rentables. Gran parte de la grilla está dedicada reality shows donde se narran historias tan absurdas como inconcebibles: buscadores de Pie Grande cuyo único logro a la fecha son testimonios cuestionables; cuentos dudosos de visitantes extraterrestres que cruzan galaxias para apilar piedras en la Tierra; casas tomadas por fantasmas que se divierten atemorizando a los moradores; programas especiales dedicados a las sirenas y un sinfín de tonterías por el estilo.


Hasta aquí parece una simple crítica a los contenidos absurdos y frívolos que ponen al aire. Sin embargo, el problema aparece cuando pretenden hacer uso de la ciencia para darle validez o entidad a un monton de patrañas.

En esta ocasión, es el turno de analizar algunos aspectos del documental de History Channel “Power: El Poder Detrás de la Energía”, dedicado a los supuestos “inventos prohibidos” y la hipotética supresión de las energías libres. Como veremos a continuación, el programa del History resulta un compendio de pseudociencias. Entre ellas podremos encontrarnos autos que funcionan con agua, energía orgónica, fusión fría, fotosíntesis humana, obtención energía de la nada y mucha teoría de la conspiración entretejiendo las historias de los inventores que, según el programa, fueron silenciados por los poderes económicos para que sus inventos nunca salgan a la luz pública. Según afirman:
 “…Genios incomprendidos como Galileo, que postulan algo distinto a lo que dice la ciencia de “los poderosos” son juzgados, ridiculizados, censurados y asesinados…”
¿En serio? Pues, veamos la realidad de algunos de estos “genios incomprendidos" seleccionados por la producción de Power y cuál es la verdad detrás de la supuesta supresión de sus conocimientos arcanos.

Nikola Tesla
El ídolo de todos los círculos de devotos de la energía libre no podía faltar en la lista. Sobre Tesla se repite toda la sarta de disparates que se suele leer en cualquier página web dedicada a la pseudociencia de la energía libre y de la que hemos hablado ya en varias ocasiones. También se hace referencia la supuesta supresión de sus inventos. El programa se centra en la más absurda de las ideas de Tesla: la de la electricidad wifi, un pretendido sistema para transmitir electricidad a grandes distancias sin necesidad de cables. Se nos cuenta que para desarrollar su idea de transmitir energía eléctrica gratuita e inalámbrica a través de la ionósfera, Tesla erigió la Torre Wardenclyffe. También se asegura el magnate J. P. Morgan financió el proyecto en sus comienzos, pero que al darse cuenta de que no obtendría beneficios económicos en brindar electricidad gratuita, se retiró del proyecto y que, más tarde, el ejército de Estados Unidos terminaría derribando la torre para conservar el secreto para su uso militar.


Esa historia es una verdad a medias. Hacia 1900, Marconi, quien había tenido éxito en la telegrafía sin hilos a cortas distancias, buscaba lograr la transmisión al otro lado del Atlántico. Tesla quería lo mismo, pero suponía -erróneamente- que si las ondas Hertzianas viajan en línea recta, nunca podrían sortear la curvatura de la Tierra y por ende no servirían para una transmisión transatlántica. Por ese motivo Tesla, en vez de decantarse por un diseño como el de Marconi y de otros contemporáneos de la radio, propuso una idea distinta. Utilizaría la cavidad resonante entre la Tierra y la ionosfera para transmitir, en la frecuencia correcta, comunicaciones moduladas de cierta forma y además, podría proveer energía eléctrica de forma inalámbrica. Para ello, en 1901 comenzó la construcción de la torre Wardenclyffe, una especie de bobina Tesla gigante. Las explicaciones teóricas del supuesto funcionamiento de la torre ofrecidas por Tesla son bastante confusas, pero los problemas técnicos fueron aún mayores. Lo más probable es que todo el proyecto haya sido inviable desde el principio. 
 
Marconi logró la primera transmisión transatlántica con un sencillo transmisor similar al de Hertz, usando una potencia de 18kW, mientras que la torre Wardenclyffe necesitaría cerca de 200kW a 300kW, con unas instalaciones complicadas, enormes y costosas. Esta es la principal razón de por qué no se terminó la torre Wardenclyffe y el motivo por el cual dejaron de financiarla.


En cuanto a la posibilidad de transmitir energía eléctrica de forma inalámbrica debemos decir que es posible, pero en distancias sumamente cortas y con una pobre eficiencia. En la actualidad, varios equipos de investigación han conseguido algo parecido. Un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), liderado por Marin Soljačić, logró encender una lámpara de 60W a una distancia de 2 metros. La 'witricity' (wireless electricity), se basa en el acoplamiento inductivo resonante. Un circuito convierte la corriente estándar de 50Hz del tomacorrientes a 10MHz y alimenta una bobina, que emite un campo magnético de 10MHz. Otra bobina de iguales dimensiones actúa como receptora, resonando a la misma frecuencia y tomando energía del campo magnético de la bobina transmisora. La energía del campo magnético oscilatorio induce una corriente eléctrica en la bobina receptora, que permite encender la lámpara. Sin embargo, no debemos perder de vista que un rendimiento del 40% a una distancia de 2 metros y para transmitir una potencia relativamente baja está bastante lejos de cumplir el sueño de Tesla. Eso, sin contar que las dos bobinas deben estar enfrentadas sobre un mismo eje para maximizar la potencia obtenida.


Pero, lo peor de todo el asunto es que, aún sorteando todos los problemas técnicos, la energía a transmitir debe salir de algún lado (de una central térmica de ciclo combinado o de generación fotovotaica o eólica, por ejemplo). Y alguien debe pagar por esa energía, porque la generación de energía, aún proviniendo de fuentes renovables, no es gratuita. Toda la infraestructura para producir y transportar la electricidad, la mano de obra, así como los combustibles necesarios para mover los generadores, los paneles solares, los molinos eólicos, el salario de cada operario, etc., cuestan dinero que debe salir de algún lado. Por esta razón, difícilmente se pudiera cumplir la promesa del programa de lograr enviar energía gratuita a cada hogar –a menos que un benefactor cubra los costos multimillonarios de su propio bolsillo–.


Volviendo a Tesla, dado el fracaso de su proyecto, fue es incapaz de afrontar los pagos de hipoteca de la propiedad Wardenclyffe y George Boldt, uno de sus financistas, embargó la propiedad y ordenó demoler la torre en 1917 para recuperar parte del dinero de la chatarra obtenida. Nada de conspiraciones del gobierno, ni secretos militares como se dice en el programa.

Para terminar con Tesla, la supuesta supresión de los inventos de Tesla queda como otra afirmación ridícula del programa, dado que los planos y notas de Nikola Tesla son públicos y, de hecho, pueden ser consultados desde su casa por cualquiera con acceso a internet. O bien el ejército fue muy inepto a la hora de esconder la obra de Tesla, como se nos dice, o bien dicho ocultamiento nunca existió más que en la mente de algunos fanáticos de las conspiraciones.


Eugene Mallove
Otro de los personajes destacados por la producción de Power es Eugene Mallove, un científico que aseguraba tener el secreto de la fusión fría. Un atacante desconocido lo asesinó sin otro motivo que el de acallar sus descubrimientos. Posiblemente, otra obra del lobby petrolero… Bueno, al menos, eso es lo que insinúan en este programa, pero la realidad es muy distinta.

Mallove, un ingeniero aeronáutico del MIT dedicado al periodismo, se volvió un ferviente creyente en que las palabras "fusión" y "fría" pueden ir en la misma oración luego del famoso anuncio de la obtención de la fusión a temperatura ambiente por Fleischmann y Pons en 1989 y la consiguiente obtención de energía.

La hipotética “fusión fría” descubierta por Martin Fleischmann y Stanley Pons, fue rechazada por la comunidad científica luego de que cientos de investigadores no pudieran reproducir esos resultados, de que se hicieran evidentes las posibles fuentes de error experimental y de que Fleischmann y Pons no habían medido residuos de reacciones nucleares. La falta de informes del flujo de neutrones que se esperarían de una reacción de fusión, hizo sospechar a los científicos. En la actualidad, con nuestra comprensión de la física y la electroquímica, la fusión fría tal como la describieron Pons y Fleischmann es imposible. Esto se debe a la energía necesaria para poner en marcha una reacción de fusión es muy alta, y hacerlo con una simple celda electroquímica es un absurdo.

No obstante, Mallove denunció un complot contra Pons y Fleischmann que buscaba suprimir el supuesto logro, asegurando que la comunidad científica había falseado informes, descacreditado y ridiculizado a los investigadores debido a intereses alejados del bienestar de la humanidad. Indignado, Mollove dejó el MIT y se convirtió en uno de los principales defensores de la "fusión fría". Más tarde también abrazaría otras pseudociencias como la energía orgónica de Wilhelm Reich, la existencia del éter o la fotografía Kirlian.

En 2004 Mallove fue hallado muerto en un departamento de su propiedad, el cual tenía en  alquiler y había sido desocupado recientemente. Los teóricos de la conspiración y los vendedores de misterios insisten en que Mallove fue atacado por un asaltante desconocido y que su violenta muerte está relacionada con la naturaleza de sus denuncias y sus trabajos en fusión fría. Nada más lejos de la realidad. Mallove fue asesinado a golpes por Chad Schaffer, un joven cuyos padres alquilaban el departamento de Mallove y acababan de ser desalojados por éste. En abril de 2012, Schaffer se declaró culpable de homicidio en primer grado y fue condenado a 16 años de prisión por un tribunal de Norwich, Connecticut. Mozelle Brown, cómplice de Schaffer, recibió 58 años de cárcel.

Mientras tanto, y a pesar de que nuevos entusiastas de esta ciencia patológica continúan anunciando resultados positivos, la fusión fría  aún sigue perteneciendo al terreno de la ciencia ficción.


Stanley Meyer
La historia que nos cuentan en el programa es que tras años de investigaciones Stanley Meyer creó un vehículo que funcionaba sólo con agua. Una celda en el coche dividía el agua en hidrógeno y oxígeno, para luego quemar el hidrógeno y generar así energía. 

Nos aseguran que Meyer fue envenenado en una cena que mantuvo con inversionistas belgas. El motivo que arguyen es el de siempre: suprimir su invención porque tocaba intereses que iban desde la seguridad nacional hasta el lobby petrolero.
 
Sin embargo, las circunstancias fueron bien distintas. Como comentamos en varias ocasiones (como en esta entrada o en esta otra), los motores de agua violan las leyes de la termodinámica y, por tanto, no pueden existir. Lo mismo opinaron los expertos que evaluaron el invento de Meyer, estableciendo que su "automóvil de agua" no tenía nada revolucionario y que utilizaba un sistema de combustión común y corriente. Así, al quedar en evidencia el fraude, los inversionistas que le habían prestado dinero a Meyer lo demandaron por estafa. En 1996, Meyer fue encontrado culpable del fraude y condenado por un tribunal de los EEUU.
Meyer murió dos años más tarde. Sus seguidores aseguran que fue envenenado por las corporaciones petroleras para suprimir su invento.

Pero esto no es más que una estrategia de los fanáticos de Meyer para limpiar la imagen del ex convicto. A pesar de la creencia popular, la muerte de Stanley Meyer se debió a la rotura de un aneurisma cerebral, como dejan bien en claro sus informes de autopsia, su certificado de defunción y sus antecedentes médicos de problemas cardiovasculares.

Los devotos del reo crearon un mito alrededor de su figura asegurando que fue asesinado para suprimir su invento.Paradójicamente, cualquier persona con acceso a internet puede obtener una copia de los planos y patentes de los inventos de Meyer (patente 1, patente 2, patente 3, patente 4, patente 5, patente 6, patente 7). 

 Entonces, ¿dónde está la supresión y el ocultamiento? Con todo ese material, cualquier partidario del inventor podría fácilmente recrear la "mágica" celda, ponerla en funcionamiento y demostrar que anda. Esa persona sería merecedora de varios premios Nobel, se haría millonaria explotando el invento y, de paso, dejaría en ridículo a los detractores. ¡Aprovechen que las patentes ya expiraron y no tienen que pagar regalías a nadie!

Pero... no. A los defensores de Meyer no les parece buena idea recrear el automóvil de agua que tanto aclaman. Prefieren mantener vivo el mito, porque vivir de un mito es más redituable: hace  más fácil vender libros, charlas, conferencias, películas, kits de conversión para el coche, etc.




Paul Pantone 
Pantone, con su motor de Tecnología Energética Ambiental Global (GEET, por sus siglas en inglés) es otro de los “genios incomprendidos” mencionados en el programa de History. Nos cuentan que Pantone, preocupado por el embargo de crudo de la década de 1970 y los precios crecientes de la gasolina, se decidió a investigar y diseñar un sistema revolucionario. Se nos dice que el inventor creó un motor que funciona con un 80% de agua, con el consiguiente ahorro de combustible y menores emisiones contaminantes. También se asevera, al igual que a otros visionarios, se lo intentó censurar bajo órdenes judiciales y que fue encerrado en un hospital psiquiátrico para mantener oculto su descubrimiento.

Sin embargo, este típico cuento del profeta combatido por poderes ocultos, dista mucho de la verdadera historia de Pantone. En su biografía, Pantone asegura que en 1975 recibió esta tecnología de una mujer misteriosa, una tal señora Cunningham, con quien tendría una “conexión celestial”. En declaraciones televisivas afirma que su GEET es una especie de "refinería compacta de plasma, que convierte cualquier líquido (agua, café, Coca Cola, orina, etc.) en un combustible volátil utilizando campos electromagnéticos y energéticos". La explicación del supuesto funcionamiento es un disparate total y no requiere de mucho análisis. Lo que nunca le dijo Pantone a sus inverionistas es que su creación realmente hacía uso de vapor de gasolina para funcionar.
 
En diciembre de 2005 fue declarado culpable de fraude y encarcelado por el estado de Utah, luego de que estafara a sus inversores en casi 200 mil dólares. Sin embargo, debido a los problemas de salud mental de Pantone, el juez Hansen lo declaró incompetente para cumplir la sentencia y ordenó su internación en el Hospital Mental del Estado de Utah. Durante el juicio, Pantone cambió nueve veces de abogado. Según explicaron los psiquiatras, los delirios psicóticos de Pantone lo llevaron a sospechar de sus representantes hasta el punto de creer que estaban trabajando para el fiscal general. Pantone debió restituir 178 mil dólares a las víctimas de su fraude y, luego de pasar tres años y medio internado, fue finalmente liberado en mayo de 2009.

Otra vez, vemos que la idea de Pantone es una más en lista de personas que afirman haber violado las leyes de la física y la química. Pero en este caso, como en otros que vimos, no se trata de errores involuntarios, sino de una estafa perpetrada a sabiendas por una persona que no está muy bien de salud.

Ah… antes que algún fanático de la energía libre pregunte qué pasó con su invento suprimido por presuntos poderes fácticos y la mar en coche, le recomiendo echarle un vistazo a sus patentes de acceso público (patente 1, patente 2) e intentar replicarlas para convencerse de la verdad. Las patentes caducaron, así que pueden hacerse ricos y famosos con este “mágico” invento… si es que primero logran hacerlo funcionar.


Arturo Solís Herrera
El programa también resalta la figura del Dr. Arturo Solís Herrera, un investigador que, tras varios años de búsqueda, dice haber descubierto la “fotosíntesis humana” y que su hallazgo le permitió crear Bat-Gen, una batería eléctrica infinita que funciona con melanina. Solís Herrera es oftalmólogo y afirma que investigando sobre la melanina, el pigmento que da color a piel, el cabello y el iris de los ojos, descubrió que ésta es capaz de disociar la molécula de agua, rompiendo los enlaces entre oxígeno e hidrógeno y liberando energía en el proceso. Luego, la propia melanina realiza la función inversa, uniendo nuevamente el oxígeno y el hidrógeno, resultando una fuente de energía inagotable. También asegura que los seres humanos realizamos fotosíntesis de forma análoga al proceso que ocurre en las plantas con la clorofila y que podemos “recibir grandes cantidad de energía para vivir de la luz”.


No obstante, este es otro de los grandes sinsentidos del documental de History. El proceso que propone Solís Herrera no sólo suena absurdo, sino que no presenta evidencia alguna de la hipotética "fotosíntesis humana" u otro comportamiento análogo de la melanina. Lo único que se puede encontrar en la literatura es el artículo que él mismo publicó en Nature Preceedings, Photoelectrochemical properties of melanin, en el cual Herrera pretende hacer pasar como ciencia una publicación preliminar, especulativa y para nada confirmada, subida a un sitio sin peer-review en el que, cualquiera puede exponer sus desvaríos. En síntesis, no existe ninguna evidencia científica de la mentada “fotosíntesis humana”. No se deje engañar. ¡Usted no es una planta!

Para empeorar el panorama, Solís patentó el QIAPI1, un medicamento “intensificador de la fotosíntesis humana” que se basa en sus cuestionables e indemostrados descubrimientos. En  su página de internet (registrada a su nombre y de la organización Fórmulas Magistrales S.A.) comercializa esta panacea, que cumple todos los estándares de los engañosos “productos milagro”: sirve para todos los males existentes, lo puede usar cualquiera en cualquier condición y no trae ningún tipo de complicaciones. Dice Solís que QIAPI1 "activa una serie de reacciones bioquímicas que antes se creía solo existían en los vegetales". Lo cierto es que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios  produjo la retirada del producto QIAPI1 por comercializarse como poseedor de propiedades para el tratamiento de enfermedades y desconocerse su composición.

Sobre la batería infinita de Solís Herrera, se nos asegura que la melanina es capaz de separar el oxígeno del hidrógeno del agua liberando energía y que además el proceso se vuelve continuo ya que la misma molécula se encarga de juntar a ambos elementos nuevamente para convertirlos en agua, y de esta manera se libera una nueva carga de energía. Se nos dice que, de acuerdo a los estudios de Solís, una vez que se alcanza este proceso, puede continuar indefinidamente.  La descripción de la batería milagrosa de Solís tiene todo el aspecto de un móvil perpetuo, un concepto imposible del que ya hemos hablado en numerosas oportunidades. 


¿Qué daño puede hacer esto?
En el prólogo del libro de James Randi, "Fraudes paranormales. Fenómenos ocultos, percepción extrasensorial y otros engaños" (Prometheus Books, 1994), Isaac Asimov cuenta que una vez asistió a una conferencia donde se analizaba la veracidad de la información científica en la prensa.

Un conferenciante relató una noticia donde se presentaba un sujeto que había creado un aparato que supuestamente obtenía energía de la nada. La noticia se limitó a las afirmaciones del inventor, sin señalar que el conocimiento científico considera imposible la existencia de dicho dispositivo, que desde la antigüedad se ha intentado, sin éxito, crear máquinas de movimiento perpetuo y que los inventores, o bien estaban equivocados, o bien estaban perpetrando un fraude a sabiendas.

Un periodista presente en la conferencia consideró que se estaba haciendo una montaña de un grano de arena y dijo: "Y bien, ¿qué daño hace? Los periodistas simplemente informan sobre lo que alguien dice haber hecho y, si no es verdad, ¿qué? ¡Nadie sale perjudicado!".

Allí, Asimov se inclinó hacia delante y le respondió:
"¿Realmente no ve el daño que produce? El mundo se encuentra actualmente sumergido en una crisis energética. La disponibilidad de energía está disminuyendo año tras año, su precio aumenta año tras año y, como resultado de todo ello, las bases de la civilización se van debilitando año tras año. Si la civilización quiere sobrevivir, la humanidad deberá tomar resoluciones difíciles y adoptar medidas enérgicas lo antes posible. No podemos continuar desperdiciando energía. Debemos desarrollar fuentes alternativas. No podemos seguir mostrándonos tan descuidados con el problema. Entonces, algún periodista cuenta a diez millones de personas que alguien afirma que la energía puede ser obtenida de la nada. Y no asume la responsabilidad de aclararles que esa afirmación es sin duda errónea. Deja al público con la impresión de que, dado que podemos obtener energía de la nada, no hay crisis energética y que, por lo tanto, no debe tomarse ninguna decisión difícil ni adoptarse ninguna medida enérgica. Esto podría simplemente crear la cantidad necesaria de imprudencia como para impedir que la humanidad resuelva este problema de vida o muerte. Por lo tanto, hará que la civilización se derrumbe. ¡Y usted pregunta qué daño podrá hacer!".
Si Isaac Asimov dijo eso de una nota periodística pseudocientífica, ¿qué les hubiese dicho a los productores del documental “Power” de History Channel


Conclusión
Lo expuesto es sólo una muestra de las muchas cosas que se afirman en el programa y que no se corresponden con la realidad. La mayoría de estos "genios incomprendidos" resultaron ser estafadores descarados o personas equivocadas. La referida supresión de descubrimientos importantes no existe y, de hecho, las patentes "suprimidas" pueden consultarse en la red. Los entrevistados en el programa, algunos de ellos académicos, no muestran un ápice de pensamiento crítico. Repiten las mismas consignas pseudocientíficas de los amantes de la energía libre y sólo ayudan a reafirmar el espíritu conspiranoide detrás de las historias apócrifas de estos "mártires" de la energía libre.

Semejante grado de credulidad es una muestra del poco espíritu crítico con que se manejan muchas personas y medios de comunicación, en general, exhibiendo una carencia total de ejercicio del escepticismo. Como punto final, la reflexión de Isaac Asimov sobre el asunto es contundente.










Otras fuentes:
The man with the magic motor
Fuel Injected Lunatic
Inventor Paul Pantone’s battle to escape the Utah state asylum lurches once more into the unknown Wireless Power Transfer via Strongly Coupled Magnetic Resonances (Science Vol 317). 
Report of the Review of Low Energy Nuclear Reactions

Cold Fusion. A case of study for scientific behavior


Burning water and other myths - Nature, Sept. 2007.



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