lunes, 27 de enero de 2014

Los timos en Internet

No son cosa de Internet y las nuevas tecnologías, sino que son inherentes al ser humano. Por un lado, los listos que quieren aprovecharse de los demás; por otro, los inocentes que se fían de cualquiera.

Escrito por Tobaga.


Con un poco de cuidado, y poniendo atención en los mensajes que recibimos por email o los que leemos en las redes sociales, podemos detectar todo tipo de bulos y estafas online fácilmente. Así evitaremos no sólo contribuir a su difusión, sino también cosas peores -como que dejen la cuenta del banco un poco más vacía. Aquí van algunos consejos sobre cómo detectar bulos en Internet.


Un poco de contexto 
¿Un ex presidente africano quiere compartir su
riqueza conmigo?... Cuando la limosna es grande
hasta el santo desconfía.
Antes de hacer nada, piénsalo dos veces. Ese mensaje inesperado que acabas de recibir en tu correo, ¿no te resulta extraño?

¿De verdad crees que un presidente de un país africano va a ingresar una millonada en tu cuenta si le das tu número? ¿O que tu banco te va a pedir la contraseña por email? ¿O que si reenvías el mensaje vas a conseguir curar el cáncer de ese niño?

Ante todo, razona y pon las cosas en su sitio. A veces conviene ser un poco desconfiado y no fiarse a la primera de todo lo que lees. Si te paras a pensar, te darás cuenta de que muchos de esos mensajes caen por sí solos.




Redacción y ortografía 
Una de las primeras cosas que debería hacerte sospechar es la redacción del mensaje en sí. La mayoría suelen ser traducciones muy malas del inglés o de otros idiomas, que en español no guardan la más mínima concordancia y están llenos de faltas de ortografía, de gramática y sintaxis. Si te llega un mensaje que parece escrito por un mono, desconfía inmediatamente. Aunque el remitente sea un amigo o familiar. 

Los bulos de Internet suelen ir acompañados
de una gran cantidad de errores ortográficos.

Origen desconocido 
A menudo, los temas tratados en estos timos online son imposibles de seguir hasta la fuente original. Y esto es porque no existe como tal, sino que son invención de alguien para aprovecharse de la confianza de los demás. 

Desconfiar siempre de remitentes no oficiales
o provenientes de correos gratuitos.
Las famosas "cadenas" son otros de los
bulos que se propagan rápido por Internet.
 
Se citan personajes conocidos, empresas, servicios online... pero rara vez hay enlaces a fuentes directas. Si te están contando una historia un tanto peculiar y no puedes confirmar la fuente, de nuevo, ¡desconfía!


Directo a las emociones 
El truco infalible de los bulos online es apelar a las emociones de quien lo recibe. La foto de un niño enfermo, la historia dramática de una persona en apuros, la recogida de firmas o de dinero para ayudar a los animales... ¿quién podría resistirse a eso?
Pues hay que resistir. Porque es precisamente ese truco, el de tocarnos la fibra sensible, el que hace caer a muchos. Por no hablar de la de gente que cae con promesas como puestos de trabajo, dinero rápido o incluso, fotos de la famosa de turno desnuda.

La existencia del robo de órganos y un mercado
negro de partes humanas es de naturaleza imposible.
 No obstante, la leyenda del robo de órganos y otros 
relatos similares pululan por las redes sociales.

Petición de ayuda o información 
Todos, o casi todos los mensajes que te pueden llevar a ser estafado acaban con una petición, que puede ir desde el simple "reenvía este mensaje a todos tus contactos", hasta que les facilites tu dirección o tu número de cuenta bancaria. 
La técnica del phishing se caracteriza por el intento de
adquirir información confidencial, suplantando la identidad
de una organización o empresa. De esta manera, el criminal
puede obtener una contraseña o información sobre  tarjetas 
de crédito o de cuentas bancarias.

Mucho cuidado con responder a estos mensajes dando vuestros datos. Es más, si hay enlaces, ni siquiera deberíais hacer clic en ellos. La mayoría suelen llevar a copias fraudulentas de la verdadera web del banco o del servicio online de turno, y probablemente se quedarán con vuestra contraseña.


Cómo desmontar bulos y estafas en Internet 
Además de tener en cuenta estos consejos para poder detectar posibles timos y estafas en Internet, hay más cosas que puedes hacer desde el momento en que recibes uno de esos mensajes sospechosos. ¡Google es tu amigo! La primera opción es buscar en Google. Usa las palabras clave que puedan identificar el mensaje que acabas de recibir, o incluso copia y pega un fragmento del mismo en el buscador. Así probablemente puedas descubrir si se trata de un timo.





Escrito por Tobaga.