viernes, 26 de septiembre de 2014

Medicina alternativa: un negocio en auge

El negocio de la medicina alternativa está en su apogeo. Sin embargo, la práctica ha cambiado mucho desde los tiempos en que sólo se trataba de la administración remedios caseros.



 por Kirsten Klahn


El negocio está en pleno crecimiento para quienes se dedican a la industria de la medicina alternativa. Mientras que en algún momento se basaba en pequeñas operaciones centradas en remedios caseros, la práctica ha cambiado. "Ya no es más mamá y papá vendiendo hierbas en el mercado de agricultores", dice Josephine Briggs, médica y directora del Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa.


De hecho, el 50 por ciento de los estadounidenses compra y utiliza algún tipo de medicina alternativa, que se define como una serie de tratamientos que no se consideran ortodoxos por la profesión médica, tales como la herbolaria, la homeopatía y la acupuntura.

En sus comienzos, la medicina alternativa era vista como los remedios caseros que pasan de padres a hijos o que eran recomendados por el médico de familia. Sin embargo, hoy en día es una agresiva industria de $ 34 mil millones de dólares al año. Según Leah Binder, "el mayor error es creer que esto no es un gran negocio. Mucha gente piensa en la medicina alternativa como una oficina de llena de incienso al lado del estudio de yoga, donde un practicante con sandalias y voz suave, la ofrece sin obtener ninguna ganancia, sólo por un propósito superior como el bien de la humanidad o la curación".


Menos Escrutinio
A medida que más y más empresas se suben al tren de los negocios alternativos, tienen menos necesidad de pasar a través de la Administración de Alimentos y Drogas (FDA). Sólo alrededor de un tercio de las terapias alternativas poseen datos de seguridad y eficacia detrás de ellos. No sólo eso, sino que un informe de 2010 de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) encontró que se vendían suplementos mediante prácticas comerciales engañosas.

Esto "hace cierto el adagio de que las cápsulas no crecen en los árboles, tenemos que preguntarnos si la contaminación real viene de la naturaleza o de la naturaleza del hombre", dijo el Dr. P. Murali Doraiswamy, profesor del Centro Médico de la Universidad de Duke. Los remedios alternativos ya no tienen que ser naturales, sólo tienen que parecer naturales. Un estudio realizado por la revista BMC Medicine utilizó análisis de ADN para proporcionar la evidencia más definitiva a la fecha de que los suplementos herbales no son lo que parecen. Los investigadores seleccionaron al azar 44 suplementos y encontraron la mayoría eran "de mala calidad, incluyendo una considerable sustitución de productos, contaminación y el uso de materiales de relleno."

Por ejemplo, recientemente la FDA probó dos frascos de la hierba de San Juan para tratar la depresión. Uno contenía pastillas sin ninguna evidencia de la presencia de la hierba publicitada, mientras que el otro había sustituido la planta por una que resultó ser un laxante conocido. La FDA también probó recientemente 21 suplementos dietéticos "totalmente naturales" y encontró que nueve de ellos contenían compuestos no etiquetados similares a las anfetaminas.


¿Qué está pagando?
Según Kevin Pho, médico de atención primaria, algunas píldoras usan cosas llamadas "rellenos", tales como el arroz, el nogal negro e ingredientes tóxicos no etiquetados. Ha empeorado tanto la cosa que "hasta el 70 por ciento de los productores de medicamentos a base de hierbas ha violado pautas de fabricación para prevenir la adulteración de sus píldoras". Uno de los problemas es que los consumidores rara vez muestran la misma exigencia que con la medicina tradicional. Muchas de estas empresas ni siquiera se someten a sí mismas al mismo escrutinio que se somete la medicina convencional.

Aún así, los consumidores siguen comprando los productos y las empresas siguen buscando formas de hacer más dinero. Hay un grupo creciente de lobbistas llamado proveedores de Medicina Complementaria y Alternativa (CAM), que lucha por aumentar su negocio aún más. El grupo quiere que el gobierno obligue a los proveedores de seguros a cubrir los tratamientos alternativos, sin tener que aportar ninguna evidencia de que tales tratamientos funcionan.

Según Steven Salzberg, colaborador de Forbes que cubre pseudociencia y medicina, "los homeópatas, naturópatas, acupuntores, médicos del reiki, curadores de energía y otros profesionales de la CAM no quieren someter sus métodos a rigurosas pruebas de eficacia. Saben que han fracasado ante el escrutinio científico una y otra vez". Sin embargo, la industria continuará creciendo mientras los consumidores continúen gastando incontables dólares en tratamientos alternativos cada año.


¿Qué puede hacer?
Investigue el producto que está comprando. No crea todo lo que dicen los paquetes. En cambio, reúna la información proveniente de diversas fuentes y compruebe las credenciales de la empresa que produce esa medicina. Siempre consulte con sus médicos. Hágales saber lo que está pensando tomar y escuche sus comentarios, ideas y opiniones sobre el producto.

De acuerdo con la Mayo Clinic Health Consumer: "busque estudios clínicos de alta calidad. Estos grandes ensayos controlados y aleatorizados son publicados en revistas revisadas por pares -revistas que sólo publican artículos revisados ​​por expertos independientes-. Los resultados de este tipo de estudios son más propensos a ser sólidos."

Para eliminar a información falsa, recuerde tener en cuenta tres aspectos fundamentales: fecha, documentación y de doble verificación.

1. Fecha: cuando mire artículos de medicina alternativa, no asuma que el artículo es reciente. Verifique la fecha de creación o actualización para cada artículo.

2. Documentación: Verifique las fuentes. Observe si se trata de profesionales de la salud calificados quienes están revisando la información y si eso está claramente explicitado.

3. Doble Chequeo: Reúna toda la información posible. Visite varios sitio de salud y compare la información. Si no hay mucha información sobre el producto que está buscando, sea escéptico.




Texto extraído y traducido de The Cheat Sheet escrito por Kirsten Klahn.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada