miércoles, 9 de abril de 2014

Las 10 características de los teóricos de la conspiración

Una teoría de conspiración puede definirse como el intento por explicar un evento o una cadena de eventos, ya sucedidos o por suceder, aparentes o reales y comúnmente de importancia política, social, económica o histórica, mediante la existencia de un grupo secreto muy poderoso, extenso, de larga duración y generalmente malintencionado.


por Tobaga


La hipótesis general de las teorías conspirativas es que sucesos importantes en la historia han sido controlados por manipuladores que organizan los acontecimientos desde «detrás de escena» y con motivos nefastos o, por lo menos, egoístas.


Los proponentes de teorías conspirativas son conocidos como teóricos de la conspiración se autodenominan “buscadores de la verdad”, y su actitud común es la siguiente:


1. Son arrogantes. Afirman basarse en hechos, son inquisidores, y se consideran en posesión de la verdad. Para ellos, los escépticos son simples borregos ignorantes, o lo que es peor, cómplices de la cúpula de poder, fuente de la totalidad de las atroces conspiraciones.




2. Son insistentes. Son insistentes en la veracidad de una conspiración hasta el aburrimiento, independientemente de la escasez de evidencias, o de que éstas hayan sido ya desmontadas. En algunos casos, precisamente el hecho de haber sido ya desmontadas es la principal evidencia de la existencia de estas conspiraciones. Según ellos, los debunkers buscan desacreditarlos utilizando cualquier tipo de artimañas oscuras y malintencionadas.

3. Son incapaces de responder a lo que se les pregunta. Para ser personas que abiertamente afirman cuestionarse todo, presentan grandes carencias a la hora de responder a las cuestiones que les plantean los escépticos. Peor aún, muchos conspiracionistas carecen de alguna capacidad de síntesis, y para expresarse redactan párrafos cuya extensión disuade su lectura.

4. Suelen repetir las mismas frases una y otra vez. Expresiones como: “¿quién se beneficia de esto?”, o la famosa frase: “una vez que hemos eliminado lo imposible, lo que queda, aunque improbable, tiene que ser la verdad” de Arthur Conan Doyle,  son frecuentemente utilizadas por los conspiracionistas. Ambas frases tratan de eliminar su responsabilidad ante las conclusiones a las que llegan sus proclamas.


5. Son incapaces de aplicar o entender el principio de la navaja de Occam. Los teóricos de la conspiración nunca tienen en cuenta que las pequeñas incongruencias en las explicaciones que rechazan, son mínimas en comparación con las enormes vacíos de la historia alternativa que plantean.


6. Son arbitrarios al seleccionar evidencias. Un conspiracionista jamás utilizará una fuente respetable, ni una revisión por pares, ni un argumento científico. En cambio, se valdrá de argumentos esgrimidos en un vídeo de Youtube, portal en el que todas las conspiraciones ven la luz. Y hacen esto porque tienen la “mente abierta”, no como los escépticos, que siempre se niegan a admitir las evidencias más irrefutables.

7. Nunca se retractan. No verás nunca a un conspiracionista admitir que alguna de sus proclamas estaba equivocada o que un escéptico la ha desacreditado. Cuando alguien les puntualiza que algo ya está desmontado desde hace tiempo, recurren a la técnica de la inundación, que consiste en abrumar aportando un nuevo montón de datos, relacionados o no con el tema en cuestión, para no reconocer su error, y poder huir entre la confusión.



8. Siempre llegan a la misma conclusión. Tienen una habilidad especial para identificar, con razón o sin ella, partes que no encajan en una explicación oficial. Utilizan estas partes que no encajan para rechazar la totalidad de la explicación, lo que para ellos constituye una evidencia irrefutable de la existencia de una conspiración. Hacen esto sin tener en cuenta la importancia de las piezas que no encajan, o si realmente encajan o no. 


9. Si hubo una conspiración, ¿por qué no puede haber más? Referencian casos como los seis de Birmingham, la matanza de Bolonia, la carta de Zinoviev y alguna otra para validar sus teorías, proclamando que no es la primera vez que una conspiración se fragua, sin pararse a pensar que las conspiraciones que están planteando son mucho más complejas e improbables que las que utilizan de referencia. 

10. Siempre ven la conspiración detrás de todo. Nada más basta con que explote una bomba o que se encuentre un cadáver para que estas mismas personas aparezcan en escena con las mismas teorías, proclamando que hay muchas preguntas sin respuesta.







Fuente: traducido y adaptado por Tobaga de urban75.org.











4 comentarios:

  1. Excelente post, Tobaga!
    Cabe agregar que los conspiranoicos usan sus teorías de conspiración para tratar de explicar absolutamente todo, aunque la supuesta conspiración en sí misma no refute ni ratifique el argumento que realmente se esté debatiendo.

    Ejemplo: "los móviles perpetuos no se usan porque a los Roquefeller y los illuminatti no les conviene".

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  2. Gracias johnny.
    Tienes razón, y es muy preocupante, el "virus" de la conspiranoia está cobrándose muchas víctimas, algunas han acabado incluso trágicamente. Recordemos aquel caso en el que unos jóvenes se suicidaron tirándose al tren, para conectar con los extraterrestres.

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  3. Caramba! No conocía ese caso.
    Es patético!

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  4. Aquí puedes ver el artículo:
    "Los extraterrestres nos llaman"

    http://blogs.elcorreo.com/magonia/2003/11/07/los-extraterrestres-nos-llaman/

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