martes, 13 de marzo de 2012

Místicos, psíquicos, pseudociencias y charlatanería en general

Randall James Hamilton Zwinge, mejor conocido como James Randi es mago, escéptico, ateo y declarado enemigo de la parapsicología.

En esta ocasión nos habla sobre místicos, psíquicos, pseudociencias y demás charlatanería.

Trabajó como mago profesional y escapista desde los años cincuenta. En los años setenta se hizo famoso cuando acusó a Uri Geller de no ser más que un charlatán que usaba trucos conocidos entre los magos para hacerlos pasar como poderes paranormales. También ha denunciado fraudes con los que algunos charlatanes obtenían ganancias ilícitas. Desestimó las supuestas profecías de Nostradamus. Desenmascaró al curandero Peter Popoff, lo que conllevó la pérdida de influencia y popularidad del mismo. Fue cofundador y miembro prominente del CSICOP, hasta que dimitió a causa de las demandas que Uri Geller interpuso contra él, para que la organización no se viera afectada.

sábado, 10 de marzo de 2012

¿Disciplinas milenarias o inventos recientes?

¿Así que quiere añadir un poco de sentido y profundidad a su vida?  

¿Por qué no adoptar una creencia antigua, mística? Después de todo, la sociedad nos ofrece una amplia selección de antiguas prácticas y sistemas de creencias. Mientras más oscura y extranjera, mejor, después de todo, si algo se ha practicado durante miles de años, debe haber algo allí, ¿verdad? 




Nº6. Yoga 

El mito: Pregúntele a alguien vestido con malla y que permanezca mirando al infinito cuál es la antigüedad del yoga y la respuesta aproximada que te dará es de cinco mil años. En otros términos, el común de los mortales está convencido de que los estiramientos y las poses serenas se anticipan varios siglos a la construcción de las pirámides de Egipto.

La realidad: El conjunto de posturas y técnicas de respiración que conocemos como yoga datan del remotísimo año de 1960. ¿Y cómo es posible?, te preguntarás mientras rompes en dos tu colchoneta. Muy fácil: la famosa imagen de un hombre cruzando sus piernas en el Valle del Indo data de hace 5000 años, pero se trata sólo de una postura, nada menos que la postura que adopta cualquier persona cuando se sienta sobre una superficie plana. 


La primera mención al yoga aparece en los Upanishads, unos textos sagrados hindúes de hace 2500 años. No obstante, esta mención hace referencia al “yugo” que sirve para unir dos bueyes, como metáfora de una técnica de meditación. La única mención a una postura es la anteriormente relatada: “siéntate de forma que la meditación sea lo más cómoda posible”. 

En el siglo XIX un príncipe indio llamado Krishanraja Wodeyar escribió un manual llamado ‘Sritattvanidhi’, que incluía 122 posturas tomadas principalmente de la gimnasia india. Más tarde, B.K.S. Iyengar tuvo la genial idea de combinar aquellos ejercicios con algunas enseñanzas de viejos textos hindúes como los Yoga Sutros, y exportó el paquete a EEUU en los años 60 del siglo pasado. Desde entonces, millones de personas lo practican en todo el mundo, ignorantes de que están realizando una versión maquillada de una clase de gimnasia de principios del siglo XX. 



Nº5. Tarot

El mito: Según los seguidores del tarot el juego de cartas se origina en el Antiguo Egipto y tiene alguna lejana relación con la Cábala y con el Santo Grial. 



La realidad: En realidad el tarot no fue diseñado para leer la buena fortuna sino para jugar un juego parecido al actual bridge. Su uso como herramienta de adivinación del futuro data de hace 250 años, o sea, 400 años más tarde que cuando fue importado desde Oriente Próximo. De hecho, las cartas “normales” de juego tienen una historia más prolongada que el tarot, de por lo menos 50 años antes. 
Los seguidores del ocultismo del siglo XIX pusieron de moda la lectura de las cartas de tarot, que es lo que hacían los europeos cuando se aburrían antes de inventar lo de irse de mochilero a la India.

En 1909, dos ocultistas publicaron una nueva versión de las cartas, la Rider-Waite, que es lo que la mayoría reconoce cuando oye la palabra "tarot". La nueva baraja cambió la imaginería cristiana tradicional por símbolos paganos para hacerla ver anterior al Nuevo Testamento, sustituyendo al Papa y la Papisa con un  Hierofante y una Sacerdotisa, probablemente para que los adivinos pudieran decir cosas más exóticas que "veo a un Papa en su futuro."



Nº4. Satanismo


El mito: En la cultura popular se asume que el satanismo está entre nosotros desde que nuestros más lejanos ancestros hicieron el gesto de los “cuernos del diablo” con sus rudimentarias manos. Películas como “La novena puerta” muestran a Christopher Lee practicando el satanismo allá por la Edad Media. 

La realidad: El satanismo tal y como lo conocemos hoy, con sus pentagramas, cruces invertidas y pasión por la ropa negra viene de tan lejos como…1966, año en que fue inventado por un músico de Chicago llamado Anton LaVey. Esto hace al satanismo más moderno que los Rolling Stones. Hasta LaVey, los pentagramas eran usados regularmente por los cristianos como un conjuro contra las brujas y los demonios. En caso de que las cruces invertidas no funcionaran lo suficiente, los satanistas estaban exhibiendo un símbolo cristiano, a la par que un medio de ejecución y tortura por motivos religiosos. 



Nº3. Tabla Ouija 

El mito: Tanto si piensas que es un pasatiempo sin importancia o un portal directo al infierno, los amantes y los detractores de la ouija están de acuerdo en algo: tiene detrás una larga y misteriosa historia. La antigua China o incluso la más antigua Roma parecen haber tomado el tren de la Ouija en algún momento. 



La realidad:  Las tablas de la Ouija fueron patentadas como un juego de mesa por Parker Brohters en 1890, los mismos que inventaron el Monopoly, el Cluedo, el Risk o el Trivial. En cuanto a las artes chinas y romanas distaban bastante del juego de mesa. La primera era un método de adivinación llamado “fuji” que consistía en escribir caracteres chinos con un palo sobre la arena. La versión romana tampoco era mucho más cercana al espíritu del juego de mesa. 


Nº2. Ninjas

El mito:  La suma de sabiduría y habilidades ninja conocida como “ninjutsu” viene rondando desde hace un milenio y cualquier hijo de vecino puede buscarse un maestro, empezar a repartir galletas e incluso recibir una invitación para participar en alguna de sus famosas peleas a muerte clandestinas. 

La realidad:  Los ninjas no llevaban máscaras y pijamas negros, como se empeñó en mostrar Hollywood pero, ¿acaso existieron? El problema radica en que ni en Japón ni en ningún otro lugar son capaces de demostrar ningún trazo de tradición ninja antes del siglo XX. 

La escuela Bujinkan, que introdujo el ninjutsu en occidente en los años 70, no es tomada demasiado en serio por las escuelas de artes marciales en Japón. Según reza la página web del capítulo español: “Bujinkan está compuesta por nueve escuelas tradicionales de artes marciales japonesas datadas entre los siglos XII y XVI.”. Sin embargo, en la Wikipedia adelantan el reloj unos cuantos siglos: hasta el XX, cuando Masaaki Hatsumi funda la escuela. 

Incluso dentro del propio país el considerado “último ninja”, Jinichi Kawakami, afirma que aprendió el arte del ninjutsu de “un misterioso” extraño al que conoció cuando era niño y de cuya existencia no existe ninguna prueba. 


Nº1. Viernes 13


El mito:  La mala reputación del Viernes 13 se remonta al 13 de octubre de 1307. Decenas de templarios fueron arrestados en masa por el corrupto rey de Francia, justo cuando estaban deseando que llegue el fin de semana. Los caballeros, cuya misión era proteger a los peregrinos que viajan a Tierra Santa, fueron encarcelados y torturados, y su líder fue quemado en la hoguera en París el 18 de marzo de 1314. Mientras moría, él puso una maldición épica a los presentes, muchos cayeron muertos en ese año. Los franceses estaban tan impresionados que decidieron recordar la maldición para siempre y basaron sus supersticiones en el día de su detención siete años antes. 


La realidad: Hay un montón de referencias históricas al 13 y al viernes, considerados de mala suerte. Sin embargo, a nadie se le ocurrió juntar estas dos supersticiones hasta principios del siglo 20 , cuando un best seller con el nombre de viernes trece fue puesto a la venta.  Este libro de 1907 contaba la historia de un hombre de negocios corrupto que planea estrellar el mercado de valores. Ningún Caballero Templario, ni máscara de hockey, sólo un thriller de negocios de Wall Street que inexplicablemente nos ha llevado a marcar nuestros calendarios. Una combinación arbitraria de los números y fechas.





por C. Coville, julio de 2011