jueves, 21 de junio de 2012

¿Perder peso tomando cerveza helada?

La dieta de la cerveza fría

Anda circulando por toda la web y a través de cadenas de email una nota que asegura que es posible perder peso tan sólo con beber cerveza helada. Hagamos las cuentas y verifiquemos si tiene algo de cierto. 


Hace poco me llegó el siguiente email según el cual, según las leyes de la Termodinámica, se puede bajar de peso tan sólo con beber cerveza bien fría. Los invito a que lo leamos y luego estudiamos el caso con un poco más de profundidad.

El texto en cuestión
Totalmente científico: Por las leyes de la Termodinámica, todos sabemos que una caloría es la energía necesaria para pasar 1 gr. de agua, de 21,5º a 22,5º C. No es necesario ser ningún genio para calcular que si el hombre toma una copa de agua helada (200ml o 200g), aproximadamente a 0º, necesita 200 calorías para ponerla a 1º. Para que haya un equilibrio térmico con la temperatura corporal, serán necesarias unas 7400 calorías para que estos 200grs. de agua, alcancen los 37º de la temperatura corporal (200 g x 37ºC). Y para mantener esta temperatura, el cuerpo usa la única fuente de energía disponible: LA GORDURA CORPORAL. O sea, que precisa quemar grasas para mantener la temperatura estable. La Termodinámica, no nos deja mentir sobre esta deducción. Así, si una persona bebe una pinta de cerveza (aproximadamente 500cc)a la temperatura de 0º, pierde aproximadamente 17500 calorías (500 g x 37ºC). Ahora bien, no vamos a despreciar las calorías que tiene la pinta de cerveza, que son aproximadamente 1000 calorías para los 500grs. Si se restan estas calorías, tendremos que una persona pierde aproximadamente 16500 calorías por la ingesta de una pinta de cerveza helada. Obviamente, cuanto más helada esté la cerveza, mayor será la pérdida de calorías. Como debe estar claro para todos, esto es mucho más efectivo que, por ejemplo, andar en bicicleta o correr, con lo que solo se quemarían unas 1.000 calorías por hora. Así pues, adelgazar es terriblemente sencillo. Basta con beber cerveza bien helada, en grandes cantidades, y dejemos a la termodinámica hacer el resto.

La realidad
Seguramente, más de un aficionado a esta bebida fermentada -incluyendo a quien escribe- se habrá entusiasmado mucho y habrá pensado en mandar al demonio al nutricionista y sus galletas de arroz, tirar a la basura las dietas inútiles de las revistas, abandonar el gimnasio y echar al personal trainer, todo para suscribir a esta nueva panacea, que además de prometer quemar grasas no parece sacrificada. ¿Quién no estaría dispuesto a bajar de peso o mantener la figura con unas cuantas "birras" al día? Pero... antes de invocar a Byggvir -el dios nórdico de la cerveza- y poner a enfriar la chopera, conviene analizar las cosas a fin de no tomar decisiones apresuradas y evitar desilusionarnos con los resultados.

Es interesante lo que plantea el texto del email, pero de entrada suena falso, ¿no? ¡Bastaría con ver las panzas prominentes de algún amigo bebedor para refutarlo! Bromas aparte, hay algo de cierto y algo de mala ciencia detrás de esta particular "dieta". Vamos por partes:
 
De entrada empieza mal. Los principios de la Termodinámica, de los que hemos hablado en entradas anteriores, no son los que dan la definición de caloría. Además, la definición correcta de caloría es: la cantidad de energía calorífica necesaria para elevar un grado celsius la temperatura de un gramo de agua pura, desde 14,5°C a 15,5°C, a una presión normal de 1atm. En realidad, la caloría es una antigua unidad de medida de energía proveniente del Sistema Técnico, hoy en desuso, reemplazado por el Sistema Internacional de Unidades que emplea al Joule en la medición de energía. Sin embargo, es muy frecuente la utilización de las calorías para informar el poder energético de los alimentos. Una caloría equivale a 4,186 joules.

Otro error importante del texto es que confunde dos definiciones de caloría. La definición anterior de caloría (energía necesaria para elevar 1ºC la temperatura de 1gr de agua)  era conocida antiguamente como caloría pequeña y se denotaba en minúscula cal. Esa unidad de energía coexistía con otra, llamada caloría grande y se especificaba con mayúscula Cal. Una caloría grande equivalía a 1000 calorías pequeñas o una kilocaloría (1Cal = 1000cal = 1kcal). Esta unidad de caloría grande es la que se utilizó históricamente para medir la cantidad de energía (química) contenida en los alimentos y es la que frecuentemente usan los nutricionistas en los regímenes alimenticios. Por ello, cuando el médico habla de una dieta de 1500 calorías, se está refiriendo a calorías grandes o kilocalorías (es decir 1500Cal=1500kcal= 1.500.000 calorías pequeñas). Para el etiquetado de información nutricional de los alimentos, además de los joules, se suelen utilizar también las kilocalorías. Está tan arraigado el hecho de hablar de calorías como sinónimo de kilocalorías en alimentación que es muy difícil cambiar esa costumbre en médicos y nutricionistas. De todos modos, no es algo grave si se sabe de qué se está hablando.

Aclarados estos puntos, veamos ahora si es cierta la primera afirmación del texto acerca de bajar de peso bebiendo sólo agua fría. Pues bien, dice una media verdad. Sí, es cierto que al ingerir algo frío el cuerpo debe compensar ese desbalance térmico quemando parte de la energía que tiene almacenada a fin de aumentar la temperatura corporal.


Con un vaso de agua fría
Pensemos, primero, qué pasaría si en lugar de cerveza bebemos un vaso de agua fría. Podemos calcular el gasto de energía requerido por el cuerpo para mantener su temperatura estable si bebemos un vaso de agua de 200ml (0,2kg) tal como sale de la heladera a 5ºC, siendo la temperatura corporal de 37ºC. Para calcular por calorimetría  la energía que gasta el cuerpo en calentarse necesitamos saber: la masa del agua ingerida m=0,2kg, el calor específico del agua CA=1000cal/kgºC y diferencia de temperaturas del cuerpo y el agua ∆t=32ºC. El cuerpo consume una energía de:
No cantemos victoria todavía, ya que las 6400 calorías, sólo representan 6,4 kcal. Esto quiere decir que beber un vaso de agua fría equivale a rebajar tan sólo una aceituna. Lo único bueno es que el agua no tiene aporte calórico, por lo tanto sí hay una pequeñísima ventaja en beber agua para bajar de peso. Pero un único vaso representa una pérdida de peso ínfima. Si bajamos tan poco con un único vaso, deberíamos reparar en la imposibilidad de beber los hectolitros de agua fría necesarios para obtener beneficios apreciables en la pérdida de peso. Eso sin contar los problemas asociados a la ingesta excesiva de agua llamada hiperhidratación o intoxicación con agua, que puede llevar a una peligrosa hiponatremia.


Con una pinta de cerveza fría
Ahora sí, qué pasa con la cerveza... Pues, cuando el mail empieza a hablar de la cerveza, la cosa se pone todavía peor. En la cerveza, cerca del 5% de su volumen es etanol (alcohol etílico), el resto es prácticamente agua. Una pinta de cerveza es algo menos que medio litro (473ml). Podemos decir que, aproximadamente, 500ml de cerveza (unos 500grs) contienen 20grs de alcohol y 480grs de agua. El calor específico de la cerveza (a cálculo hecho es 984cal/kgºC) resulta muy cercano al del agua y usaremos el valor del agua en las cuentas. Entonces, bebiendo una pinta de cerveza helada a 0ºC, en el proceso de regulación térmica estaríamos quemando la siguiente cantidad de energía:
Pero, como bien dice en el texto del mail, no hay que olvidarse de las calorías que estamos ingiriendo con el etanol de la cerveza; la cerverza es un alimento y aporta sus buenas calorías. Los 500ml de una cerveza ligera (5% Vol.) contienen 20grs de etanol. El aporte calórico del alcohol es de 7 kcal/gr, por lo tanto, en 20 gramos consumimos unas 140 kcal. Es decir, medio litro de cerveza helada nos suma 140 kcal por el aporte energético del alcohol y sólo nos estaría restando 18,5 kcal por estar fría.

El saldo neto es que habremos ingerido 121,5 kcal de más y al fin y al cabo terminamos “engordando”. Esas 120 kcal extra son equivalentes a ingerir una tableta de chocolate de 25grs. Aquí se ve claramente que, muy por el contrario, en vez de recibir algún beneficio en el ahorro de calorías, estamos empeorando la situación.


En conclusión
El agua puede ayudar a producir saciedad, pero en cuanto a reducción de peso no vamos a obtener ningún beneficio apreciable con sólo tomar agua fría. Beber agua es bueno para el organismo, pero el agua en exceso puede resultar perjudicial para la salud (como ocurre con casi todo lo que se consume en exceso).

Por su parte, la cerveza además de calmar la sed es buena porque contiene antioxidantes, parece reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular y ayudar a la recuperación e hidratación de deportistas. Pero como todo... siempre en cantidades moderadas -es el abuso lo que hace daño-.

¿Se puede bajar de peso con la cerveza? Todo lo contrario. Ya mostramos que, al menos desde el punto de vista en que fue planteado, se terminaría engordando.

Para finalizar, las dietas hipocalóricas de las revistas de moda y salud prometen rápidos descensos. A largo plazo, cuando se acaba el régimen, podemos terminar recuperando los kilos bajados e inclusive ganar algunos extra (por el conocido efecto rebote). Los únicos consejos que funcionan para bajar de peso son los tienden a cambiar los malos hábitos de vida: llevar una alimentación equilibrada comiendo porciones moderadas, hacer actividad física y evitar el sedentarismo. Por supuesto, cada caso debe ser seguido de cerca por un médico y nutricionista que oriente y aconseje al paciente según su situación particular. Las soluciones mágicas o inmediatas no existen y, por lo general, el éxito en el descenso de peso requierirá de algo de esfuerzo y perseverancia de nuestra parte.

1 comentario:

  1. uy y yo que ya me habia ilusionado con empezar esa dieta ;-)

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