jueves, 29 de diciembre de 2011

Cuentos del tío made in Argentina - parte 1


En esta serie de entregas vamos a hablar sobre algunos inventos e inventores argentinos que consiguieron engañar a políticos, empresarios y hasta a profesores universitarios con sus "cuentos del tío". Para "vender humo" sólo es necesario que existan personas dispuestas a comprarlo y a lo largo de la historia se han tramado muchos engaños y fraudes que han logrado embaucar a más de uno. En algunos casos, los fraudes responden a la necesidad de obtener dinero de algún incauto por cualquier medio, mientras que en otros casos puede ser por megalomanía, para adquirir prestigio y reconocimiento... aunque todo sea pasajero hasta que se descubra el engaño.



La cafetera parlanchina


Marcos Castagno estudiaba ingeniería electrónica en Córdoba.  En el año 2000 le cuenta a un profesor que había ganado el premio al "Estudiante del Siglo" otorgado por la Fundación Motorola por su invento de la Cafetera Parlante. ¿De qué se trataba su invención? Era una cafetera a la cual, se le introducía una moneda y se le pedía en voz alta lo que se deseaba consumir. La cafetera era accionada mediante comandos de voz por parte del usuario.
Marcos, el "inventor", es recibido por el Gob. J. M. de la Sota en su despacho.
El rector se emocionó con la noticia y le comunicó semejante logro a un diputado provincial, que luego llegó a oídos del propio gobernador José Manuel de la Sota y la bola de nieve fue creciendo. El chico se volvió una celebridad y todos los medios cordobeses querían entrevistarlo. Marcos les comentaba orgulloso que su invento, además de reconocer la voz del usuario, podía hablar y su computadora interna podía ayudar a elegir los recorridos del transporte urbano, ya que tenía incorporados los planos de la ciudad.  La hazaña le había costado ocho meses de trabajo en conjunto con otros tres compañeros. En Las Varillas, su ciudad natal, se convirtió en un héroe, a tal punto que llegó a desfilar en el camión de los bomberos por las calles del pueblo. 


Con la fama a cuestas, aseguró que fue invitado a visitar Japón para exponer su invento. El domingo 30 de abril del año 2000 partió con rumbo al país asiático. Sorprendió a todos el  martes siguiente cuando contó que, mientras estaba haciendo escala en el aeropuerto de San Pablo en su viaje a Japón, fue abordado por un grupo comando de unas 15 o 20 personas de apariencia nipona, que lo asaltaron en el baño del aeropuerto. Entre los objetos robados se encontraba la cafetera. "Me dijeron que me iban a hacer boleta si no les daba la clave de mi máquina que ya se habían robado." También aseguró que un acompañante de la Fundación Motorola había recibido un balazo. Su relato resultaba tan inverosímil que puso a dudar a todo el mundo. Una investigación posterior confirmó la farsa: nunca existió el premio, ni la cafetera, ni el asalto,  ni siquiera había salido del país.

En este caso, además de la responsabilidad del engaño por parte del joven, también hay que destacar el rol poco (o nada) crítico del resto de los involucrados: profesores, prensa, políticos, familiares. Todo este engaño pudo llevarse a cabo sin que la farsa fuera muy elaborada. El muchacho ni siquiera construyó un prototipo inútil, ni le puso lucecitas de colores a una cafetera vieja, ni aprendió ventriloquía. Nada de eso fue necesario. Nunca, nadie, dudó del joven inventor, nunca le pedieron que exhiba su invento, ni mucho menos comprobar si era funcional, porque de hecho no existía ni en los papeles.

De todos modos la idea que parecía descabellada -porque... seamos realistas... parece más inútil que cenicero de moto-  fue hecha realidad en 2009 con la  Primula Speak n' Brew, que reconoce algunos comandos de voz sencillos, aunque este modelo no sabe decirnos dónde tomar el colectivo.

La primer cafetera parlante Primula Speak n' Brew.


Fuentes:

viernes, 23 de diciembre de 2011

Desmintiendo los mitos de los negacionistas del sida


Viriones de VIH-1 (en verde)
ensamblándose en la superficie
de un linfocito.
Los negacionistas afirman que el VIH no causa el SIDA o que no existe una seria epidemia de VIH en África sub - sahariana. Esta informe desmiente sus argumentos, al igual que algunas otras teorías seudo-científicas acerca del VIH. Mientras algunos de estos mitos fueron alguna vez teorías razonables, se encuentran ahora contradichas por una gran cantidad de evidencia, de modo que continuar proponiéndolas es seudo-científico. El siguiente texto contiene refutaciones a todos estos mitos y además links a documentos e investigaciones que explican cada punto en detalle para el lector interesado.

Mito 1: El VIH no causa el SIDA. EVIDENCIAS: Se ha mostrado más allá de cualquier duda razonable, que el VIH causa el SIDA.
Existe más evidencia que muestra que el VIH causa el SIDA que para cualquier otra enfermedad causada por virus. Las personas diagnosticadas con SIDA, con muy pocas excepciones, son positivas para VIH o para anticuerpos anti-VIH. Los estudios de personas en quienes las pruebas de VIH o anticuerpos de VIH son positivas, muestran que tienen mayor probabilidad de desarrollar los síntomas de SIDA y morir a menor edad que las personas sin VIH. Los científicos pueden describir a gran detalle como ocurre la infección por VIH y como ocasiona el SIDA. Para explicaciones más detalladas ver (páginas en inglés):
También puede leer los artículos de Luc Montagnier y cols. (1983), de Robert Gallo y cols. (1984), que son publicaciones históricas que muestran que el VIH causa el SIDA. En otro documento de Gallo y Montagnier describen como fue realizado el descubrimiento en la década de 1980.
  1. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?db=pubmed&cmd=Retrieve&dopt=Abstract&list_uids=6200936&query_hl=8&itool=pubmed_docsum
Mito 2: El SIDA en las minorías de Estados Unidos y otros países industrializados es causado por el uso de drogas. EVIDENCIAS: No existe evidencia que soporte el mito que el SIDA en hombres que tienen sexo con hombres y otras minorías en Estados Unidos y otros países industrializados es causado por el simple consumo de drogas. 
No existe un solo estudio científico que apoye esta teoría. Como explicó el National Institute of Acquired Infectious Diseases (NIAID, E. U.): “Los estudios observacionales de los individuo sinfectados por VIH han encontrado que el uso de drogas no acelera la progresión a SIDA (Kaslow et al., 1989; Coates et al., 1990; Lifson et al., 1990; Robertson et al., 1990). En una cohorte de Holanda de hombres que tienen sexo con hombres, no se encontraron diferencias significativas en la conducta sexual, el uso de marihuana, alcohol, tabaco, nitritos inhalados, LSD o anfetaminas entre individuos asintomáticos por largos periodos y quienes progresaron a SIDA, (Keet et al., 1994). En otro estudio, de 5 cohortes de hombres que tienen sexo con hombres en quienes la fecha de seroconversión (aparición de anticuerpos contra el VIH) está bien documentada, no se encontró asociación entre la progresión de la enfermedad y la historia de enfermedades transmitidas sexualmente, número de parejas sexuales, uso de AZT, alcohol, tabaco o drogas (Veugelers et al., 1994).” Se recomienda ver los siguientes estudios:
Kaslow RA, Blackwelder WC, Ostrow DG, Yerg D, et al. No evidence for a role of alcohol orother psychoactive drugs in accelerating immunodeficiency in HIV-1-positive individuals. A report from the Multicenter AIDS Cohort Study. JAMA 1989;261(23):3424-9. http://jama.ama-assn.org/cgi/content/abstract/261/23/3424

Coates RA, Farewell VT, Raboud J, Read SE, et al. Cofactors of progression to acquired immunodeficiency syndrome in a cohort of male sexual contacts of men with human immunodeficiency virus disease. Am J Epidemiol 1990;132(4):717-22. http://aje.oxfordjournals.org/cgi/content/abstract/132/4/717

Mito 3: Estudios, en particular uno conducido por Nancy Padian y sus colaboradores, muestran que el VIH no puede ser transmitido heterosexualmente. EVIDENCIAS: El estudio de hecho muestra lo opuesto, que el VIH puede y es transmitido heterosexualmente. 

Nancy Padian responde a este mito en detalle en este artículo. (traducido al español) 

Mito 4: El SIDA en hemofílicos es causado por el factor VIII, un agente coagulante en sangre donada a los hemofílicos, no por el VIH. EVIDENCIAS: Esto ha sido desmentido en numerosos estudios de hemofílicos. 
Ver la explicación de Jon Cohen en Science escrita en 1994 (en inglés): http://www.sciencemag.org/feature/data/cohen/266-5191-1645a.pdf. El mito del Factor VIII está basado en el hecho de que una alta proporción de hemofílicos expuestos al Factor VIII desarrollaron SIDA en E.U. Pero “los estudios retrospectivos de la sangre administrada en E.U. ha mostrado que en 1978 más de un lote de factor VIII se encontraba contaminado con VIH” (documento del NIAID) http://www.niaid.nih.gov/publications/hivaids/hivaids.htm. Este mismo documento establece que: 
- “Entre los pacientes VIH seronegativos con hemofilia A que ingresaron al Estudio de Seguridad en la Transfusión, no se encontraron diferencias significativas en la cuenta de células T CD4+ en los 79 pacientes con tratamientos mínimos con factor y en 53 pacientes tratados con grandes cantidades de factor a lo largo de su vida...” 
- “En un reporte del Estudio de una Cohorte Multi-céntrica de Hemofilia, la media de la cuenta de células T CD4+ en 161 pacientes hemofílicos VIH seronegativos fue de 784 células/mm3, mientras que el 715 pacientes VIH hemofílicos seropositivos, la media de la cuenta fue de 253 células/mm3...” 
- “En otro estudio, no se observaron características de enfermedades que definen al IDA en 402 hemofílicos VIH seronegativos tratados con terapia de factor VIII o en 83 hemofílicos quienes no recibieron tratamiento después de 1979 (Aledort y cols., 1993; Mosely y cols., 1993)...” 
- “Además de la evidencia de los estudios de cohorte citados, debe ser notado que 10 a 20% de las esposas y compañeros sexuales de hombres hemofílicos VIH positivos en los Estados Unidos, se encuentran infectados con VIH...” Esto es debido a la transmisión heterosexual de VIH de los casos índices a sus parejas sexuales. Puede ver información detallada con la explicación de NIAID para desmentir este mito. http://www.niaid.nih.gov/publications/hivaids/26.htm

Mito 5: El SIDA en África es otro nombre para las viejas enfermedades causadas por la pobreza. EVIDENCIAS: El SIDA en África está caracterizada por incrementos registrados en la prevalencia de un número de enfermedades en adultos jóvenes. 
Numerosos estudios en África han mostrado que la infección por VIH predice mayores enfermedades e incidencia de muerte. Mientras que las personas pobres tienen mayor exposición a VIH y son más susceptibles de progresar a SIDA más rápidamente que si sólo estuvieran infectados con VIH, no hay evidencia de que la pobreza cause el SIDA.
Aquí hay dos ejemplos de la evidencia de que el VIH causa el SIDA en África:
- Un estudio en Rakai, Uganda, desmiente que la pobreza es la causa del SIDA. El estudio muestrea cerca de 20,000 personas y encuentra mucha mayor incidencia de muerte entre las personas VIH positivas. Además, la incidencia de muerte relacionada a VIH fue mayor entre personas mejor educadas y adineradas. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/entrez/query.fcgi?cmd=Retrieve&db=PubMed&list_uids=11089628&dopt=Abstract
- Un conteo de los certificados de muerte en Sudáfrica de 1997 a 2002 mostró un incremento del 57% en las muertes, que no pueden ser explicado por el crecimiento de la población o mejoría en los registros de muerte. Mientras en 1997, la mayoría de los adultos que morían tenían entre 60 y 79 años de edad, en 2002, la mayoría de los adultos que morían tenían ente los 20 y 44 años de edad (ver el reporte de mortalidad en las Estadísticas de Sudáfrica). http://www.statssa.gov.za/publications/P03093/P03093.pdf
El reporte ha sido actualizado para 2003 (y parte de 2004).http://www.statssa.gov.za/publications/statsdownload.asp?PPN=P0309.3&SCH=3659
Los datos de mortalidad relacionada a VIH se han aclarado aún más. Esto no puede ser explicado por la pobreza, debido a que: (1) las condiciones económicas en Sudáfrica no han cambiado de forma lo suficientemente drástica como para explicar este incremento súbito en la mortalidad en adultos, por el contrario, el salario en Sudáfrica se ha incrementado en este tiempo y, (2) y si fuera cierto, esperaríamos ver un incremento mayor de muertes en personas ancianas. La única posible explicación del incremento en la mortalidad de adultos en Sudáfrica es el VIH (Ver también el reporte del Consejo de Investigación Médica). http://www.mrc.ac.za/bod/complete.pdf
Para más ejemplos relacionados a África ver:
  1. La evidencia de que el VIH causa el SIDA. http://www.niaid.nih.gov/factsheets/evidhiv.htm
  2. Tratamiento igual, número 19: La ciencia del VIH (página 2). http://www.tac.org.za/Documents/EqualTreatment/ET19.pdf
  3. Errores en el artículo de Celia Faber en Harper's Magazine, Marzo 2006. http://www.aidstruth.org/ErrorsInFarberArticle.pdf

Mito 6: No hay una epidemia importante de VIH en África. EVIDENCIAS: La epidemia de VIH es extremadamente importante en muchos países del África Sub-Sahariana. 
Este mito fue perpetuado por Rian Malan en artículos publicados en Spectator y Noseweek (una revista de Sudáfrica) a finales de diciembre de 2003. Para ver una lista de estudios mostrando la alta prevalencia del VIH en África, ver el apéndice en Refutaciones a Rian Malan. http://www.tac.org.za/newsletter/2004/ns20_01_2004.htm. Leer el texto principal de este artículo para una explicación detallada del porque sus argumentos están equivocados. Se ha producido mucha más información mostrando la seriedad de la epidemia del VIH desde la aparición de estos artículos (Ver también el reporte de las Estadísticas de Sudáfrica y el reporte del Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica). http://www.mrc.ac.za/bod/complete.pdf

Mito 7: El AZT causa el SIDA. EVIDENCIAS: El AZT y otros antirretrovirales ayudan a las personas con SIDA a vivir más tiempo. 
En el primer ensayo clínico con AZT en personas con síntomas de SIDA, conocido como BW002, murieron 19 pacientes de 137 que recibieron placebo, mientras que murió 1 paciente de 145 que recibieron AZT. Los pacientes con AZT mejoraron en una gama de medidas que incluyó la calidad de vida (Ver la referencia). http://www.niaid.nih.gov/publications/hivaids/23.htm.
En otro estudio aleatorizado controlado con placebo conocido como ACTG 016, la eficacia del AZT en reducir la progresión a la enfermedad en personas sintomáticas con cuenta de células CD4 de 200 a 500 fue demostrada nuevamente. No se encontró beneficio en personas con cuentas de células CD4 mayores a 500. Muchos otros estudios observacionales usando AZT en la práctica clínica han demostrado su eficacia (referencia). http://www.niaid.nih.gov/publications/hivaids/23.htm. El mito de que el AZT causa el SIDA ha sido refutado con más detalle. http://www.niaid.nih.gov/publications/hivaids/23.htm

Mito 8: Aunque los antirretrovirales ahora funcionan, el AZT empleado como monoterapia a finales de 1980 y principios de 1990, mató a más personas que a las que ayudó. EVIDENCIAS: Numerosos estudios ha proporcionado evidencia de que AZT usado como monoterapia a finales de 1980 y principios de 1990 prolongó muchas vidas. 
NOTA: Esta explicación no debe ser leída como que debe administrarse el AZT como monoterapia. EL AZT NO DEBE SER UTILIZADA COMO MONOTERAPIA, EXCEPTO EN CLÍNICAS CON ESCASOS RECURSOS Y CON EL UNICO PROPÓSITO DE EVITAR LA TRANSMISIÓN DE MADRES INFECTADAS A HIJOS, Y DONDE NO SE TENGAN LAS CONDICIONES DE PROVEER UNA MEJOR OPCION. 
Este es un mito ha sido perpetuado no únicamente por los negacionistas. Sin embargo, esto no ha sido probado con evidencia y la perpetuación de este mito hace concesiones innecesarias a los negacionistas. A finales de 1980 la monoterapia con AZT tenía un beneficio limitado y era administrado en dosis que ahora se saben son demasiado altas y asociadas con mayores efectos secundarios. Sin embargo, un número de estudios demostraron inequívocamente que la mayoría de los pacientes que tomaron AZT se beneficiaron. Es cierto que muchas personas iniciaron monoterapia con AZT demasiado pronto y desarrollaron resistencia. Si ellos hubieran retrasado su tratamiento hasta 1997, hubieran tenido mejores opciones de tratamiento, pero es un punto distinto que no está relacionado a la pregunta de si las personas con VIH que tomaron monoterapia con AZT a finales de 1980 y principios de 1990 mejoraron o empeoraron en comparación con las personas en los mismos estadios clínicos del VIH quienes no tomaron AZT.  El artículo del NIAID sobre AZT y SIDA establece: http://www.niaid.nih.gov/publications/hivaids/23.htm
“Estudios no controlados han encontrado incremento de la supervivencia y/o reducción en la frecuencia de infecciones oportunistas en pacientes con enfermedad por VIH y SIDA quienes fueron tratados con AZT u otros antirretrovirales (Creagh-Kirk y cols., 1988; Moore y cols., 1991a,b; Ragni y cols., 1992; Schinaia y cols., 1991; Koblin y cols., 1992; Graham y cols., 1991, 1992, 1993; Longini, 1993; Vella y cols., 1992, 1994; Saah y cols., 1994; Bacellar y cols., 1994). Por ejemplo, el Estudio de Cohorte de SIDA Multicéntrico (MACS), donde pacientes infectados con VIH tratados con AZT mostraron una reducción significativa en la mortalidad y la progresión a SIDA para los intervalos del seguimiento de 6, 12, 18 y 24 mesescomparado con aquellos que no tomaron AZT, incluso después de ajustar por estado de salud, cuenta de células T CD4+ y uso de profilaxis para PCP (Graham et al., 1991, 1992). Además, varios estudios de cohorte muestran que la esperanza de vida de los individuos con VIH se ha incrementado desde que el uso de AZT se volvió regular en 1986-1987”

Mito 9: El ensayo Concorde mostró que el AZT causa el SIDA, o al menos que es mayor el riesgo del AZT que su beneficio. EVIDENCIAS: El ensayo Concorde no muestra tal cosa.
Esta distorsión del ensayo Concorde ha sido perpetuada por un número de negacionistas. Actualmente, el tratamiento con AZT no es proporcionado por si solo a las personas con VIH/SIDA. Se utilizan 3 o en algunos casos 4 medicamentos, y usualmente el AZT es un componente de la mezcla debido a su eficacia. Pero a finales de 1980, la monoterapia con AZT era el único medicamento disponible contra el VIH. El AZT como monoterapia no era muy buen medicamento, y fue administrado en grandes dosis (mucho mayores que las actuales) y resultó en numerosos efectos adversos. Pero los ensayos clínicos han mostrado inequívocamente que fue mucho mejor que el placebo en las personas con síntomas de SIDA y cuentas menores de 500 células/mm3
En el primer ensayo clínico con AZT en personas con síntomas de SIDA, conocido como BW002, murieron 19 pacientes de 137 que recibieron placebo, mientras que murió 1 paciente de 145 que recibieron AZT. Los pacientes con AZT mejoraron en un intervalo de medidas que incluyó la calidad de vida (Ver la referencia) http://www.niaid.nih.gov/publications/hivaids/23.htm.
En otro estudio aleatorizado controlado con placebo conocido como ACTG 016, la eficacia del AZT en reducir la progresión a la enfermedad en personas sintomáticas con cuenta de células CD4 de 200 a 500 fue demostrado nuevamente. No se encontró beneficio en personas con cuentas de células CD4 mayores a 500. 
Los negacionistas del SIDA se refieren al estudio Concorde como evidencia de su creencia de que los riesgos del AZT sobrepasan los beneficios. Pero el estudio Concorde definitivamente no llegó a esta conclusión. Es cierto que fue el mayor estudio sobre monoterapia con AZT por largos periodos de tiempo. Pero mostró inequívocamente que el AZT no causa el SIDA. El estudio Concorde examinó únicamente personas con VIH SIN síntomas de SIDA. Comparó dos estrategias: aproximadamente la mitad de los participantes tomaron AZT inmediatamente y la otra mitad tomó medicamentos HASTA que desarrollaron SIDA. Una vez que los pacientes progresaron a SIDA, fueron abiertos del ensayo y recibieron AZT. Los participantes que recibieron AZT inmediatamente tuvieron una progresión lenta de la enfermedad en el primer año, pero esto se disipó con el tiempo y resultó en ninguna diferencia estadística en la progresión a SIDA. Puesto que una gran cantidad, aproximadamente igual número de participantes en ambos grupos progresaron a SIDA, es claro que el AZT es no es más dañino que el placebo y por lo tanto no puede ser la causa del SIDA. 
Los negacionistas presentan equivocadamente los siguientes resultados del estudio Concorde: En un seguimiento a largo plazo de los pacientes del Concorde, de aquellos quienes retrasaron el tratamiento con AZT hasta que presentaron síntomas de SIDA, fue menos probable (ligeramente, pero estadísticamente significativo) que murieran que en aquellos que lo tomaron inmediatamente. Pero en este punto los investigadores no compararon el AZT con placebo. Como explicó Brian Gazzard (uno de los investigadores involucrados en el estudio Concorde) en un documento legal, refutando a un negacionista del SIDA que inició un caso en la corte (el caso fue desechado), el estudio Concorde no determinó si el AZT es mejor que el placebo, ya que esto ya se sabía. Estaban tratando únicamente de determinar si AZT debe ser tomado antes de que se desarrollen los síntomas. Se concluyó que no. Si los pacientes del grupo con placebo, se mantuvieran con placebo y nunca tomaran AZT cuando tuvieran los síntomas de SIDA, entonces la comparación podría se posible (y podemos concluir de los ensayos descritos más arriba que a tales pacientes hipotéticos les hubiera ido muy mal). Pero esto no fue lo que pasó: los pacientes con placebo de hecho iniciaron AZT cuando ellos desarrollaron SIDA debido a que el AZT ha mostrado previa e inequívocamente que es benéfico para las personas con SIDA. Si los pacientes quienes tomaron AZT inmediatamente hubieran progresado más rápidamente a SIDA que el grupo con placebo, entonces podríamos concluir que el AZT en pacientes sin síntomas es peligroso. Pero el estudio, simplemente no muestra esto. Para una explicación más detallada, puede leer el Documento legal de Brian Gazzard. http://www.tac.org.za/Documents/Court_Cases/gazzard.pdf
Ahora sabemos por qué el tomar AZT como monoterapia antes del desarrollo de síntomas de SIDA no fue una estrategia exitosa. Los pacientes que toman un antirretroviral desarrollaron cepas de VIH resistentes en muy poco tiempo (pocos meses en promedio). En consecuencia, el medicamento ya no sigue destruyendo al VIH y entonces los pacientes presentan los efectos adversos sin ningún beneficio. Cuando estos pacientes eventualmente desarrollan SIDA, el medicamento no tiene ya un efecto benéfico. Con el estándar actual del tratamiento con tres medicamentos, las resistencias se desarrollan en promedio, en varios años. Cuando esto pasa, los pacientes deben cambiar a un nuevo esquema de tratamiento. El consenso médico actual es que el tratamiento debe ser retrasado hasta que la cuenta de células T CD4 sea menor a 350 células/mm3 ó cuando aparezcan los síntomas que definen al SIDA.

Mito 10: Los antirretrovirales no han sido probados en ensayos clínicos. EVIDENCIAS: Cada antirretroviral registrado en Sudáfrica y Estados Unidos hasta Julio de 2006 ha pasado por un ensayo clínico en el cual se ha demostrado su seguridad y eficacia. 
Tratamos con este mito con detalle aquí. http://www.aidstruth.org/benefits-of-arvs.php


Mito 11: El ensayo de Uganda HIVNET 012 que estudió la eficacia de la dosis simple de nevirapina para la prevención de la transmisión de madre a hijo fue científica y éticamente erróneo por lo que sus resultados no son confiables. EVIDENCIAS: El ensayo HIVNET 012, aunque imperfecto desde una perspectiva administrativa, fue un ensayo sólidamente conducido. No hay videncia de que sus resultados científicos fueran incorrectos. Las críticas de la ética del ensayo hechas por los negacionistas no tienen fundamento.
Este mito ha sido ampliamente desmentido en varias otras páginas.  http://www.aidstruth.org. Acusaciones incrementan los miedos de reacciones negativas contra las estrategias de prevención del SIDA http://www.aidstruth.org/cohen-hivnet012.php. Revisión del estudio HIVNET 012 para la prevención de la transmisión perinatal. http://www.aidstruth.org/HIVNET012.pdf.
Desinformación sobre Nevirapina: http://www.aidsnews.org/2004/12/nevirapine-ap.html. Reportes sobre nevirapina amenazan a la salud públicahttp://www3.niaid.nih.gov/news/newsreleases/2005/332005_nevirapine.pdf. El estudio HIVNET 012. http://www.aidstruth.org/hivnet012.php

Mito 12: Los falsos positivos de los resultados de las pruebas de VIH son mayores en mujeres embarazadas. EVIDENCIAS: Si se sigue un protocolo apropiado, el riesgo de resultados falsos positivos es extremadamente pequeño.
Incluso en poblaciones de baja prevalencia, los falsos positivos son raros si se siguen protocolos apropiados. Las Recomendaciones Revisadas para la prueba de VIH en mujeres embarazadas del Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) establece: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5019a2.htm
“Los resultados falsos positivos de la prueba de Western blot (especialmente aquellos con múltiples bandas) son raros. Por ejemplo, en un estudio que utilizó una técnica de cultivo sensible para muestrear aproximadamente 290,000 donadores de sangre, no se detectó ningún resultado de Western blot falso positivo. En un estudio de la frecuencia de diagnósticos falsos positivos en solicitantes militares de una población de baja prevalencia (< 1.5 infecciones/1,000 personas) se encontró un resultado falso positivo en 135,187 personas a quienes se les tomaron muestras.” 
“Una prueba de VIH debe ser considerada positiva únicamente después que las pruebas preliminares y confirmatorias son positivas. Un resultado positivo confirmado indica que una persona ha sido infectada con VIH. Un resultado falso positivo en las dos pruebas, la preeliminar y la confirmatoria es extremadamente raro. Sin embargo, existe la posibilidad de una muestra marcada erróneamente o un error de laboratorio, y deben ser consideradas en personas con ningún riesgo identificable de infección por VIH. Los anticuerpos inducidos por vacunas anti-VIH pueden ser detectados con los métodos actuales y pueden ser la causa de resultados falsos positivos (es decir, no hay infección por VIH, únicamente respuesta inmune a antígenos de vacunas). Las personas en quienes los resultados son positivos y quienes son identificados como participantes en ensayos clínicos de vacunas, deben ser referidos a contactar los sitios en que se desarrollaron los ensayos para recibir asesoría sobre VIH, más pruebas y ser referidos a los servicios apropiados.” 
Los resultados de VIH incorrectos se presentan principalmente por errores en el manejo de muestras, errores de laboratorio o falla en el seguimiento de los algoritmos recomendados para las muestras. Sin embargo, los pacientes pueden reportar resultados incorrectos debido a que ellos no entendieron resultados previos o percibieron erróneamente que estaban infectados. Aunque esto ocurre raramente, el incremento de determinaciones de mujeres embarazadas puede resultar en mayores resultados indeterminados, falsos positivos o incorrectos. Debido al significado estadístico de los resultados VIH positivos, su impacto en las decisiones reproductivas de la mujer y la resultante necesidad de considerar el uso de medicamentos anti-VIH terapéuticos para la mujer embarazada y el niño, las guías previas han enfatizado que los resultados deben ser obtenidos e interpretados correctamente. En algunos casos, la correcta interpretación puede requerir la consideración no solo de pruebasadicionales, sino también de la condición clínica de la mujer y la historia de posible exposición al VIH.” 
En años recientes se han desarrollado muchas pruebas rápidas para el VIH que dan resultados en 45 minutos. Cuando dos de estas pruebas son usadas para medir si una personas está infectada con VIH, son muy exactas (sensibles) y precisas (específicas). En poblaciones con alta prevalencia de VIH, estas pruebas proveen una forma precisa y costeable para determinar el estatus de VIH en mujeres embarazadas. Ver (páginas en inglés): 
  1. Evaluación de pruebas rápidas en mujeres embarazadas en Camerún http://cvi.asm.org/cgi/content/full/12/7/855
  2. Evaluación de pruebas rápidas en mujeres embarazadas en Costa de Marfil http://jcm.asm.org/cgi/content/full/42/9/4147
  3. Revisión de evidencia para pruebas en mujeres embarazadas en Estados Unidos http://www.annals.org/cgi/content/full/143/1/38

Mito 13: Las pruebas que miden VIH directamente no son significativas porque encuentran únicamente partículas virales muertas. EVIDENCIAS: Las pruebas de carga viral dan una excelente indicación de la cantidad de virus vivo en personas con VIH.
Los estudios muestran que la carga viral se incrementa con el tiempo en la mayoría de los pacientes con VIH. Además, los científicos rutinariamente toman muestras de sangre de una persona con VIH y cultivan al virus, obtenido a partir de la muestra, en el laboratorio. Esto no sería posible si el VIH en una persona infectada estuviera muerto. Para una mejor explicación técnica puede leer el artículo del NIAID (en inglés) http://www.niaid.nih.gov/publications/hivaids/9.htm.

Mito 14: El AZT no trifosforila por lo que no puede funcionar.
EVIDENCIAS: Se ha mostrado en ensayos clínicos que el AZT funciona. Existe evidencia de que el AZT se trifosforila.
Este es un mito oscuro perpetuado por el Grupo Perth de negacionistas del SIDA. La trifosforilación es un proceso químico que ocurre con las células infectadas con VIH y que es necesario para que el AZT funcione. Pero el AZT funciona, como se ha mostrado en ensayos clínicos y en estudios de cohorte. Es secundario si el mecanismo por el cual funciona aún no se comprende totalmente. Sin embargo, existe evidencia de experimentos de laboratorio y en estudios con humanos de que el AZT puede ser trifosforilado. La trifosforilación es un proceso químico que tiene lugar en el AZT para detener la reproducción del VIH.  Una explicación más detallada de la evidencia de que el AZT se trifosforila se encuentra en el documento legal del caso de David Back en Sudáfrica 1894/2001. http://www.aidstruth.org/backaffidavit.pdf. He aquí una explicación simple basada en el documento legal de David Back:  “El VIH se reproduce entrando a las células T CD4+ y luego empleando la maquinaria reproductiva de la célula y reproducirse él mismo. Cuando el VIH entra en la célula T CD4+, debe convertir su RNA en DNA (ver las páginas 4 y 5 de Tratamiento igual número 19 http://www.tac.org.za/Documents/EqualTreatment/ET19.pdf ó el BBC http://news.bbc.co.uk/1/shared/spl/hi/africa/03/biology_of_aids/html/default.stm para una explicación detallada en inglés). Una enzima llamada transcriptasa inversa es la clave del proceso. El AZT funciona interfiriendo con la cadena de DNA producida por la transcriptasa inversa y deteniendo el crecimiento de la cadena. Una vez que esto ocurre, el virus es incapaz de continuar su proceso de reproducción.”
“El AZT debe ser convertido en lo que se conoce como forma trifosforilada dentro de la célula, para que funcione. Esta forma trifosforilada es conocida como AZTTP. La acción de la transcriptasa inversa del virus va a insertar el AZTTP en la cadena creciente de DNA viral que es producido a partir del RNA del virus. Una vez que esto pasa, el DNA viral no puede seguir crececiendo y el proceso de reproducción viral se detiene.”  Además de los estudios de laboratorio que han demostrado que el AZT se trifosforila, el estudio CHARM ha examinado la fosforilación intracelular del AZT y ha encontrado que el AZT es trifosforilado. 





Traducido al español por: Klintsy J. Torres Hernández. 
Centro de Investigación en Enfermedades Infecciosas,
Instituto Nacional en Enfermedades Respiratorias de México

Reproducido desde http://www.aidstruth.org, página que recopila las innumerables investigaciones realizadas en torno al VIH y el SIDA.




jueves, 22 de diciembre de 2011

Video que "refuta" la Evolución

"El hombre darwiniano, aunque de buenos modales, 
en el mejor de los casos es sólo un mono afeitado "
                                                            Arthur Sullivan, 1884

La secta cristiana La Familia Internacional (anteriormente conocida como Los Niños de Dios) nos trae un video que trata de locos a los evolucionistas. Esas ideas disparatadas son las mismas que luego les enseñan a sus seguidores. A pesar de ser una payasada, hay que admitir que es bastante pegadizo.

 "No eres un mono". Copyright Aurora Producciones.

Como respuesta a ese video, agrego este de abajo que me gustó mucho. Resume en pocos minutos la historia del hombre como pariente de los monos y no se avergüenza de admitir nuestra pertenencia al reino animal.


"Dance, Monkeys Dance" de Ernest Cline.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Antenas, celulares y radiación

¿Afectan la salud la telefonía móvil, el wifi, el horno de microondas y las líneas de alta tensión?

Muchos sitios de Internet están dedicados a difundir mitos y supuestos peligros que acarrean las antenas de telefonía celular y las líneas de alta tensión. ¿Tienen algo de cierto?


Introducción
Con frecuencia, la prensa escrita o los noticieros se hacen eco de reclamos de vecinos alarmados por los posibles riesgos que podría producir la instalación de una antena en la proximidad de sus domicilios. 

Ciertamente, la preocupación general no radica en la posibilidad de que la pesada estructura caiga y provoque daños materiales o cueste alguna vida, sino en un hipotético enemigo invisible: la "temible" radiación electromagnética.


La desinformación sobre este asunto, ya sea por mero desconocimiento o por interés económico o político, trae como consecuencia el alarmismo y la indignación de la gente, llegando a los extremos de impedir su instalación o directamente querer tirar abajo las antenas.

Este alarmismo proviene de una profunda ignorancia sobre el tema, en especial de algunos medios de comunicación (ejemplo 1ejemplo 2ejemplo 3) y de sitios web ecologistas (ejemplo).

También, existen los que difunden información falsa o incompleta para beneficio propio. Hay quienes promueven términos pseudocientíficos, inventados por ellos mismos como: electropolución o electrosmog, a modo de estrategia de marketing para infundir temor a lo desconocido. Conveniente, son ellos mismo quienes luego pretenden vendernos productos que, casualmente, aseguran contrarrestar esos supuestos "peligros" (ejemplo 1ejemplo 2, ejemplo 3). O sea, fabrican la demanda a través del miedo y luego venden una falsa solución en base a productos inútiles o pseudocientíficos (escudos personales, cortinas apantallantes, pinturas contra campos electromagnéticos, protectores contra ondas del móvil, medición de campos y asesoramiento, etc.). 

Del mismo modo, otros inventan falsas patologías como el estrés electromagnético o la hipersensibilidad electromagnética, sólo basta con dejar que el efecto nocebo haga su trabajo.

Internet y las redes sociales no son la excepción. Ejemplos de ello son los siguientes vídeos virales. El primer vídeo mostraba que es posible cocinar un huevo con el celular y ha preocupado a muchas personas. El vídeo, que pretendía ser una broma, recorrió el mundo y fue tema de noticieros y periódicos. Aunque más tarde fuera desacreditado, aún hoy hay personas que creen en el bulo: "...si el móvil puede cocinar un huevo, seguro me freirá el cerebro" .


Algo parecido ocurrió con otro falso vídeo sobre de cómo hacer palomitas de maíz con el móvil. 



Preguntas frecuentes
Pasemos, ahora, a revisar algunas preguntas frecuentes sobre este asunto de las antenas, los celulares, las líneas de alta tensión, los microondas, el wifi y su posible relación con la salud humana mediante la monografía de divulgación Antenas y salud, realizada por Museos Científicos Coruñenses, que reproducimos a continuación.

¿Qué diferencias hay entre las distintas ondas y radiaciones?
Hay ondas de muchos tipos, como las del sonido que provoca una guitarra y se transmiten por el aire, o las que se ven en la superficie del mar, se llaman ondas mecánicas y son ondas materiales, porque sólo se propagan por un medio material. Las ondas o radiaciones electromagnéticas no son materiales y pueden existir en el vacío, por eso nos llega la luz del sol y de las estrellas. También existen otras radiaciones que no son ondas electromagnéticas, como algunas emisiones radiactivas que están formadas por partículas materiales.

¿Qué es la frecuencia de una radiación?
Podemos decir que la unidad de radiación electromagnética es el fotón. Y los fotones de distintos tipos de ondas se diferencian por su frecuencia; la de los fotones UVA es mayor que la de los fotones de infrarrojos, y menor que la de los rayos X. La que emiten las antenas y terminales de telefonía móvil es de 900 MHz (megahercios) o de 1.800 MHz. Mayor frecuencia implica mayor energía. Por eso un fotón de rayos X es cinco mil veces más energético que uno de luz visible y diez mil millones de veces más que los que emiten los teléfonos móviles.

¿Qué es la intensidad de una radiación?
La intensidad de una radiación, o la cantidad de fotones que lleva asociada, también es muy importante. Aunque la frecuencia de las microondas de un horno y las de un teléfono móvil es parecida, la intensidad de la radiación que emite el horno es unas cinco mil veces mayor que la del teléfono.

¿Qué diferencias hay entre radiaciones ionizantes y no ionizantes?
Nuestro mundo está lleno de ondas electromagnéticas. Unas pocas son visibles y se manifiestan en los colores de las cosas. Otras las podemos sentir en forma de calor (las infrarrojas), o detectar con aparatos (las de radio, telefonía, radar o TV). Las ondas capaces de romper moléculas (rayos X, gamma) se llaman ionizantes, mientras que las no logran hacerlo se denominan no ionizantes (ondas de radio, microondas, infrarrojo, visible y ultravioleta). Algunas radiaciones no ionizantes pueden aumentar los movimientos de las moléculas, lo que se traduce en calentamiento. Los hornos de microondas se basan en esa propiedad.

¿Es peligrosa la radiación electromagnética?
El peligro siempre depende del tipo de radiación y de la dosis. Son peligrosas las radiaciones que pueden romper las moléculas del cuerpo. Si eso, por ejemplo, sucediera con nuestro ADN podría ocasionarse un cáncer. Es importante saber que aunque un solo fotón de rayos X pueda romper una molécula de ADN, miles y miles de fotones de luz visible no pueden conseguirlo. Para comprenderlo podemos pensar en la cantidad de energía necesaria para lanzar una piedra al otro lado del Atlántico. Aunque miles de personas se coordinasen para lanzar sus piedras, ninguna de ellas alcanzaría la otra orilla del océano. El segundo factor a tener en cuenta es el de la dosis, que depende de la intensidad de la radiación y del tiempo de exposición a ella. A diario estamos expuestos a fuentes naturales de radiación (incluidas algunas radiaciones ionizantes) en dosis que no son peligrosas para la salud. Las grandes intensidades, desde luego, implican mayor riesgo. Todos lo hemos visto en nuestra exposición al sol.´

¿Cuáles son los efectos de las microondas sobre los seres vivos?
Hay miles de estudios sobre los efectos biológicos de las radiaciones. Aunque algunos demuestran que la exposición a elevadas dosis de radiación de radio y microondas puede ser peligrosa, existe un umbral de exposición por debajo del cual no se detectan efectos perjudiciales. Este fenómeno de la exposición umbral es bien conocido, y explica que podamos exponernos a dosis pequeñas de rayos X (unas pocas radiografías al año) sin que los riesgos para la salud sean mayores que los posibles beneficios. Algunos experimentos aislados han detectado efectos biológicos a exposiciones por debajo de los niveles considerados seguros, especialmente sobre el funcionamiento del sistema nervioso. Sin embargo, los comités de científicos que analizan el conjunto de todos los experimentos realizados siguen concluyendo que estos efectos no suponen un riesgo para la salud.

¿Pueden las antenas alterar el sueño o provocar dolores de cabeza?
Existen algunos estudios que relacionan el uso intensivo de teléfonos móviles con la aparición de dolores de cabeza, pero estos resultados no se han podido contrastar y se desconoce el mecanismo que podría provocarlos. Por lo que respecta a las antenas no existe ninguna evidencia de que puedan alterar el sueño o provocar dolores de cabeza, lo que era previsible dado que las dosis de radiación que recibimos de ellas son mucho menores. Algunos especialistas han señalado que la auténtica causa de algún trastorno de ese tipo podría ser el estrés ante una sensación de riesgo que, en cualquier caso, no se corresponde con la evidencia científica disponible.

¿Interfieren los teléfonos móviles con otros aparatos de uso cotidiano?
Las emisiones de un teléfono móvil son más intensas en el momento que lo encendemos o cuando establecemos una llamada. Si en ese momento estamos cerca de una radio es fácil que se produzcan interferencias que desaparecen cuando el teléfono se ha “identificado” en la red y pasa a operar a la mínima potencia posible. De forma similar, un teléfono podría interferir con los sistemas de información de un avión o con un marcapasos que se encuentre en las proximidades.

¿Qué riesgo tiene utilizar un teléfono móvil?
Todos los expertos coinciden en que el principal riesgo para la salud derivado del empleo de teléfonos móviles reside en los accidentes de tráfico. Se ha calculado que la distracción que supone hablar por teléfono mientras se conduce multiplica por 4 el riesgo de tener un accidente. 
 Por lo que respecta a la radiación, no se ha podido demostrar que la exposición por debajo de los niveles considerados seguros suponga un riesgo para la salud. En particular, no se ha podido demostrar su relación con cualquier tipo de cáncer o las interrupciones del embarazo.

¿Qué radiaciones electromagnéticas puede haber en las viviendas? ¿Existen pantallas para evitarlas?
El hecho de que podamos escuchar la radio, ver la televisión o hablar por un móvil dentro de una casa nos indica que estas radiaciones de baja frecuencia atraviesan las paredes. Para impedir el paso de todas estas radiaciones sería necesario construir un grueso blindaje que, aún así, no evitaría la existencia de otros campos magnéticos, como los producidos por los hilos de la corriente eléctrica. En conjunto, la corriente eléctrica y los electrodomésticos de casa generan un campo electromagnético de 50Hz cuya intensidad se mantiene muy por debajo de los límites considerados seguros. También generan campos adicionales las pantallas de televisión y monitores de ordenador, teléfonos inalámbricos y móviles. Procedentes del exterior nos llegan todas las emisiones de radio, televisión y telefonía móvil. También de las antenas de urgencias médicas, bomberos, policía y protección civil; los sistemas de radar y los de comunicación vía satélite. En general, las paredes de una casa atenúan entre 3 y 20 veces la intensidad de los campos procedentes del exterior.

¿Son seguros los hornos de microondas?
Los hornos de microondas generan un intenso campo electromagnético de radiación de unos 2450MHz de frecuencia que penetra en los alimentos y tiene la energía adecuada para hacer vibrar las moléculas de agua, aumentando así la temperatura. Para aumentar su eficacia, las paredes del horno hacen rebotar las microondas que así pasan varias veces por los alimentos. La junta de la puerta es el punto más frágil del sellado de un horno de este tipo, aunque normalmente sólo se encuentran fugas si ha caído al suelo. En el caso de fugas, la radiación saliente supone un riesgo para las personas que se encuentren cerca, que notarían una sensación de calor especialmente peligrosa para los ojos, una parte del cuerpo en la que la falta de riego dificulta la disipación del calor. Si sustituyésemos el generador de microondas del horno por el que hay en un teléfono móvil, trabajando ininterrumpidamente a la máxima potencia tardaríamos más de diez días en hacer hervir un vaso de agua.

¿Es más seguro alejar las antenas de los núcleos de población?
Si se alejasen las estaciones base de telefonía de los núcleos urbanos, las antenas y teléfonos tendrían que emitir con mayor potencia para hacer posible la comunicación. Ello supondría un aumento de la intensidad de la radiación recibida tanto por los usuarios de los teléfonos como por el resto de los ciudadanos. Los sistemas de telefonía móvil dividen el espacio a cubrir en un esquema de “células”, cada una de las cuales está bajo la cobertura de una estación base. Cuanto menor sea el tamaño de la célula, menor será la potencia a la que tienen que emitir tanto el teléfono como la propia antena.

¿Qué radiación reciben los inquilinos de una casa con antenas en la azotea?
Todas las antenas se colocan sobre un poste o soporte que no emite radiación alguna. Las antenas de telefonía están diseñadas de tal forma que la radiación electromagnética se proyecta de forma horizontal y con una leve inclinación hacia el suelo. Por ello, el espacio situado inmediatamente debajo de una antena prácticamente no recibe radiación de esa antena, de hecho recibe más radiación procedente de otras antenas situadas a cientos de metros de distancia.

¿Emiten las antenas de telefonía siempre la misma cantidad de energía?
La intensidad del campo electromagnético de una antena de telefonía depende del número de personas que en cada momento usan el teléfono dentro de su zona de cobertura. Así se explica, por ejemplo, que en general sus emisiones sean más débiles en horario nocturno. Por eso existen normas sobre cómo y cuándo hacer las mediciones.

¿Por qué a veces hacen ruido las antenas?
Aparte de antenas, las estaciones base de telefonía cuentan con sistemas de alimentación y refrigeración dotados de transformadores. Todos los transformadores emiten un zumbido que se puede transmitir al suelo en forma de vibraciones audibles si el aislamiento no está bien instalado. El ruido que algunas personas asocian a las antenas nunca procede de la radiación.

¿Hay muchos tipos de antenas?
En la azotea de un edificio podemos encontrar, aparte de pararrayos y antenas de radio y televisión, antenas de telefonía fija, radioenlaces y antenas de telefonía móvil para los sistemas analógico y digital. Todas ellas emiten ondas de frecuencia entre 1000kHz y 3000MHz. La ley establece que en cualquier lugar, la intensidad del campo generado por el conjunto de estas emisiones no puede superar los límites establecidos como seguros. Muchas antenas de telefonía móvil tienen forma de panel vertical y cubren un ángulo horizontal de 120 grados, por lo que es habitual verlas en grupos de tres orientadas para cubrir todo el horizonte. En ocasiones hay tres de estos paneles orientados en cada dirección, pero en esta disposición sólo el central actúa como emisor.

¿Son peligrosos los campos electromagnéticos producidos por los cables de alta tensión?
Las primeras voces de alarma sobre los peligros de los campos electromagnéticos para la salud surgieron en EEUU hace treinta años, hablando de los posibles efectos de los campos producidos por los tendidos eléctricos. Desde entonces y a pesar de que se han estudiado de forma exhaustiva, no se han podido encontrar pruebas que demuestren esta relación, ni siquiera entre los profesionales que pasan mucho tiempo cerca de estas instalaciones. Los tendidos eléctricos generan campos de 50Hz, pero la intensidad puede ser grande en las líneas de alta tensión. Al igual que ocurre con todos los campos electromagnéticos, su intensidad decrece con el cuadrado de la distancia. A diez metros del cable la intensidad es diez mil veces menor que a diez centímetros.

¿Seguirán aumentando las emisiones por ondas electromagnéticas?
Se prevé que el auge de las comunicaciones inalámbricas se mantendrá con la telefonía móvil de tercera generación (UMTS), que convertirá los teléfonos en algo parecido a un ordenador portátil con acceso a servicios de datos, vídeo e Internet a través de redes fijas, móviles y de satélite. Sin embargo, la disponibilidad de espacio en el espectro de radiofrecuencias es limitada, y cada vez quedan menos “huecos” para alojar los nuevos servicios ofertados por las empresas de telecomunicaciones. Todas las actividades que implican el envío de información en forma de ondas de radio y microondas tienen reguladas las frecuencias a las que deben ceñirse. Algunos ejemplos son los mandos a distancia, los transmisores para vigilar a enfermos y bebés; juguetes de control remoto, collares de control de fauna salvaje, comunicaciones con vehículos espaciales, radares para el control de tráfico aéreo o el sistema GPS de posicionamiento por satélite.

¿Son más sensibles los niños a las emisiones de microondas?
Algunos organismos han recogido la recomendación de limitar el uso de los móviles entre los jóvenes y de evitar la instalación de antenas de telefonía en las cercanías de colegios, hospitales, parques y centros de ocio. Tales medidas no se deben a que se hayan identificado riesgos concretos en estas situaciones, sino que se plantean como una forma de disminuir la percepción de riesgo por parte del público.

¿Por qué algunos países han rebajado los límites de exposición?
Las autoridades de Suiza y algunas regiones italianas han rebajado notablemente los límites de exposición recomendados por los principales organismos internacionales. Pretenden “mantener las emisiones tan bajas como resulte técnicamente posible y económicamente sostenible”. En la práctica, estas restricciones no se aplican a teléfonos móviles, electrodomésticos o equipos médicos. Las asociaciones de expertos y organismos internacionales competentes en la materia han criticado unas medidas en las que priman los intereses políticos sobre los científicos.




Estudios científicos
El primer problema con los planteos de quienes pretenden implicar que los celulares y cables de alta tensión hacen daño a la salud estriba en que no han establecido ningún mecanismo biológico o físico, o han aportado un modelo válido y probado que explique por qué creen que serían perjudiciales. El segundo, es por la simple razón de que no hay evidencia que sugiera un aumento de casos de alguna de las proclamadas enfermedades que, supuestamente, causan estas tecnologías.


En octubre de 2004, la Organización Mundial de la Salud (OMS) organizó un workshop internacional sobre hipersensibilidad electromagnética en el que se concluyó: 
"...tras numerosos estudios de doble ciego bien controlados y diseñados, los síntomas de los afectados no presentan correlación con la exposición a los campos electromagnéticos..."
Sobre los síntomas de los afectados concluyó
"...existen indicaciones de que es más probable que estos síntomas se deban a afecciones psiquiátricas preexistentes o reacciones de estrés resultado de la preocupación por la creencia en efectos de los campos electromagnéticos sobre la salud que la propia exposición a campos electromagnéticos..."

El mayor estudio retrospectivo de casos y testigos en adultos realizado hasta la fecha, conocido como INTERPHONE, coordinado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), se ideó para determinar si había vínculos entre el uso de los teléfonos móviles y el cáncer de cabeza y cuello en adultos. En mayo de 2010 publicó sus resultados en el Journal of Epidemiology. El análisis de los datos internacionales combinados procedentes de 13 países participantes no reveló un aumento del riesgo de glioma ni meningioma con el uso del teléfono móvil durante más de 10 años. 


Por otro lado, en mayo de 2011, la Organización Mundial de la Salud emitió un informe de prensa que fue tergiversado en diversos medios. En ese informe se establece que eCentro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) examinó el potencial carcinógeno de diversos ítems por categorías, entre los cuales estaban los campos de radiofrecuencias producidos por los teléfonos móviles. La IARC clasificó los campos de radiofrecuencia como posiblemente carcinógenos para los seres humanos en el grupo 2B, que se utiliza cuando se considera que una asociación causal es creíble, pero el azar, los sesgos o los factores de confusión no pueden descartarse con una confianza razonable. Es decir, en la categoría 2B se incluyeron ítems de los cuales había ciertas sospechas, pero muy poca evidencia como para sugerir relación causa/efecto entre éstos y algún efecto carcinógeno. Esto se malinterpretó como prueba de lo contrario, o sea, de que la OMS afirmaba que telefonía móvil era peligrosa, cuando no fue eso lo que dijo. De hecho, en la misma categoría 2B podíamos encontrar otros ítems de uso generalizado. 

Según la clasificación IARC los agentes del grupo 1 son los únicos en los que la evidencia ha probado su asociación con el cáncer en seres humanos (como en los rayos UV, el asbesto, el cigarrillo, formaldehído, etc.). El grupo 2B clasifica los agentes posiblemente cancerígenos para los seres humanos, o sea que existe evidencia limitada de una asociación con el cáncer en seres humanos y pruebas insuficientes asociadas con el cáncer en animales de experimentación. En esta categoría la IARC clasificó los campos de radiofrecuencia como posiblemente carcinógenos. La categoría 2B incluye ítems con sospechas de carcinogenidad, pero con poca evidencia como para sugerir relación causa/efecto. Además, esa misma categoría 2B engloba otros ítems de uso cotidiano. 

Hay mucha gente preocupada por las antenas, los móviles, el wifi, los hornos de microondas, las radios -incluso algunos pidiendo que sean prohibidos. Sin embargo, no se observa mayor preocupación por otros items que aparecen en la lista misma lista de la IARC, tales como el café, la limpieza en seco, la gasolina, el cloroformo, la carpintería, el trabajo textil, la profesión de bombero, los talcos en polvo para higiene, las fibras acrílicas, el aloe vera, la cocamida dea usada en jabones y shampoos, el Ginkgo biloba, etc. Es decir, el riesgo percibido es mayor con aquello que se desconoce (como las 'misteriosas' radiofrecuencias) que con los objetos y actividades que se tienen más a mano.
No obstante eso, en la misma página de la Organización Mundial de la Salud se pueden ver los resultados del metanálisis de varios estudios, conforme estándares de la OMS. La Revisión sistemática sobre los efectos sanitarios de la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia de las estaciones base de telefonía móvil, publicado en octubre de 2010, analiza las publicaciones científicas sobre el tema y concluye que:
"...nuestro examen no indica asociación alguna entre consecuencias para la salud y exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia de estaciones base en los niveles que se encuentran habitualmente en el entorno cotidiano de las personas. La evidencia de que no existe relación entre la exposición y el desarrollo de síntomas agudos se puede considerar fuerte según el enfoque GRADE, ya que se basa en ensayos aleatorizados controlados, aplicando las condiciones de exposición en un laboratorio..."

Siempre se dijo que los niños y adolescentes podrían ser más vulnerables a posibles efectos en la salud por la exposición a la telefonía móvil que los adultos. En julio de 2011, el Journal of the National Cancer Institute, publicó el estudio epidemiológico Mobile Phone Use and Brain Tumors in Children and Adolescents: A Multicenter Case–Control StudyEste estudio investigó si el uso de teléfonos móviles estaba asociado a riesgo de tumor cerebral en niños y adolescentes. Concluye que, la ausencia de una relación exposición-respuesta, ya sea en términos del tiempo de uso del teléfono móvil o de la localización del tumor van en contra de la asociación causal. En otras palabras, que no encontró relación alguna entre exposición a teléfonos móviles y la aparición de tumores cerebrales.

Un estudio de cohorte danés, ha seguido efectivamente a todos los individuos en Dinamarca (una muestra tan grande es realmente la única manera de detectar efectos) y ha utilizado datos administrativos de la compañía telefónica de suscripciones a la telefonía móvil. Este estudio no encontró ningún efecto sobre los tumores cerebrales de cualquier tipo.

Otro estudio de casi 1 millón de mujeres en el Reino Unido llegó a las mismas conclusiones. En este estudio se preguntó a las mujeres acerca de su uso del teléfono y luego las siguió durante siete años. Los investigadores no encontraron relación con la mayoría de los cánceres. Existe un vínculo débil entre el uso frecuente del teléfono móvil y un cáncer llamado neuroma acústico, aunque los autores llegaron a la conclusión de que efectivamente esta es una correlación espuria en los datos.


Si el efecto de los teléfonos móviles sobre el cáncer de cerebro fuese cierto, entonces las tasas de tumores cerebrales deberían haber crecido dramáticamente desde la introducción de la telefonfía móvil. Un estudio hecho en los EE.UU. y publicado en 2012, evaluó esta posibilidad mediante la comparación de las tasas observadas de glioma con las tasas proyectadas de dos estudios para el período de 1997 a 2008. Encontraron que las tasas de tumores cerebrales se mantuvieron casi sin cambios desde la llegada de los teléfonos móviles.



Conclusiones
A pesar de haberse demostrado que los vídeos virales de Internet que pretenden cocinar un huevo o palomitas de maíz son falsos y que no es posible hacer lo que se ve en ellos con un simple celular -debido a la baja potencia con que transmiten- algunos movimientos tecnofóbicos continúan citándolos como ejemplos del daño que podrían causar a la salud los móviles y las antenas de celular. 

Todas las antenas de celular, radio, TV y wifi emiten radiación electromagnética no ionizante. En ningún caso se ha demostrado que éstas representen algún riesgo para la salud pública. Hasta el momento, no hay ninguna relación demostrada científicamente entre celulares y cáncer o cualquier otra enfermedad. De hecho, la telefonía móvil existe hace más de 30 años y los mencionados peligros aún no aparecen. 

Aún así, hay quienes siguen opinando que se debe aplicar el principio de precaución, esperando que haya más datos que aseguren que estas tecnologías no suponen un riesgo para la salud, lo cual que representa un argumento de apelación a la ignorancia, ya que pretende demostrar la inexistencia de algo o demostrar el negativo, omitiendo la carga de la prueba. 

En ese sentido, algunos colectivos "anti-antenas" buscan a toda costa evitar la instalación de las mismas en zonas urbanas de alta densidad poblacional, lo mismo, quienes quieren escuelas libres de wifi. Proponen correr las antenas a la periferia de las ciudades, de modo de alejarlas de casas, escuelas y hospitales, lo cual es un sinsentido. Si se alejaran las antenas hacia la periferia de las zonas urbanas, las mismas deberían transmitir con mayor potencia para llegar al centro u otras zonas con una intensidad adecuada, lo va en contra de lo que proponen. Del mismo modo, los teléfonos móviles deberían funcionar a mayor potencia. Con ello, en muchos casos no se podría cumplir con los límites impuestos por organismos como la FCC, que exige que los teléfonos presenten un valor de SAR (tasa de absorción específica) menor a 1,6W/kg. Así, mover las antenas supondría un aumento de la intensidad de la radiación recibida por quienes viven cerca de las mismas y por el resto de los usuarios. Además, el sistemas móvil divide el espacio en celdas con su respectiva estación base. Cuanto menor sea el tamaño de la célula, menor será la potencia a la que tienen que emitir tanto el teléfono como la propia antena.

Durante años se ha hablado de los posibles efectos nocivos para la salud de los distintos campos electromagnéticos que emite la tecnología actual: celulares, wifi, radio, televisión y cables de alta tensión. A pesar de que en muchos casos se trata de una preocupación genuina, quienes plantean esto aún no han establecido ningún mecanismo físico o fisiológico que lo avale o han probado la existencia de un modelo que explique los hipotéticos efectos perjudiciales. Por otro lado, la evidencia basada en estudios epidemiológicos no sugiere un aumento de casos de alguna de las mencionadas enfermedades. La hipersensibilidad electromagnética parece tener un fuerte componente psicológico y, paradójicamente, no parece estar relacionada con los campos electromagnéticos (prueba de ello surge de observar los efectos negativos de la enfermedad en los pacientes aún en ausencia de estos campos electromagnéticos). Mucho menos, una posible relación causa/efecto entre exposición a radiofrecuencias y crecimiento de tumores, como se vio en los estudios anteriores.

La radiación de la telefonía móvil es no ionizante, o sea, no posee la energía suficiente como para producir daños en la molécula de ADN. Cada fotón que emite un teléfono móvil es de baja energía, en cambio, los fotones de la luz UV provenientes del Sol sí tienen la capacidad de producir daño al ADN, ya que poseen 100 millones de veces más energía que los fotones que emite el móvil (razón por la cual nos recomiendan evitar la exposición solar sin protector y en determinados horarios). Por otro lado, un fotón en el rango de la luz visible posee más de un millón de veces la energía de un fotón correspondiente a las radiofrecuencias de telefonía móvil. Quienes dicen que las radiaciones del móvil son peligrosas, ¿no deberían preocuparse mucho más por los fotones que emiten los objetos de color rojo o los de color azul, que poseen más energía que las microondas?



Material complementario
A continuación, los vídeos de la conferencia del Prof. Christopher Davis del Departmento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Maryland (en inglés).

Is Radiation From Your Cell Phone a Health Hazard? Risk vs. Reality 
Sigue existiendo cierta preocupación pública de que la exposición humana a la radiación de radiofrecuencia (RF) de los teléfonos celulares y antenas, incluso a niveles relativamente bajos, puede constituir un peligro para la salud, pesar de una enorme preponderancia de evidencia que indica lo contrario, Los medios se apoderan de cualquier reporte sobre un posible riesgo para la salud basado en informes ocasionales de efectos biológicos que se producen por radiofrecuencia, pero ignoran el número mucho mayor de estudios que no encuentran nada. Esta charla revisará la ciencia subyacente a nuestra comprensión acerca de cómo la radiación de RF puede interactuar con los sistemas biológicos y discutir por qué la preocupación pública sobre el riesgo para la salud de los teléfonos celulares y estaciones base es irracional. Se examinará si existe conexión entre el uso de teléfonos celulares y el cáncer, y algunos de los casos judiciales que han mantenido viva la controversia. Un mecanismo de interacción específico que se discutirá es la posibilidad de que la no linealidad en las células y tejidos puedan demodular una portadora de RF.


Christopher C. Davis es profesor de Ingeniería Eléctrica y Computación de la Universidad de Maryland, College Park. Recibió el B.A. licenciatura (con honores) en Ciencias Naturales de la Universidad de Cambridge en 1965, la maestría de la Universidad de Cambridge en 1970, y un doctorado de la Licenciado en Física por la Universidad de Manchester en 1970. Se ha desempeñado como asesor científico de varias agencias de EE.UU. Gobierno y la industria. Es miembro del Comité de Coordinación de normas IEEE SCC-34 SC2, que trata de la exposición a RF de los dispositivos inalámbricos.